Unidad Racial

Introducción
La Iglesia Metodista Libre procura honrar e incluir a las personas de todas las razas, culturas, y etnicidades como hechas a la imagen de Dios, y las acepta en todos los aspectos de liderazgo y membresía de la Iglesia Metodista Libre.

Mientras que la Iglesia Metodista Libre procura llevar las buenas nuevas del amor de Jesús y la redención para todos los pueblos, se debe reconocer que la desigualdad racial es parte de la historia global de la iglesia, incluyendo la historia de la Iglesia Metodista Libre. La historia de nuestro mundo incluye la esclavitud, la colonización, y la deconstrucción de las comunidades autóctonas. El ministerio de Jesús, en contraste, siempre ha sido claro: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El segundo es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento más importante que estos” (Marcos 12:30-31). Nuestra definición de “prójimo” debe ir más allá de las experiencias monoculturales para incluir a todas las personas: gente de color, y personas con experiencias que no se parecen a las nuestras. Infortunadamente, la tensión entre las líneas raciales es una realidad actual para la iglesia. ¿Cómo nos vamos a alinear con el evangelio para crear una agencia para la equidad y la inclusión de todas las razas?

Nuestro Compromiso ML
En la Iglesia Metodista Libre, procuramos llevar el orden santo y la unidad a las personas de todas las razas, naciones, idiomas y tribus. En 2019, La Conferencia General Metodista Libre acordó incluir la equidad racial por medio de nuestro Libro de Disciplina como se ve en la sección siguiente:

La Dignidad y Valor de las Personas
Estamos comprometidos a la dignidad y el valor de todos los seres humanos, incluyendo a los no nacidos, sin importar el género, raza, etnicidad, color, condición socio-económica, o cualquier otra característica (Hecho 10:34-35) y los respetaremos como personas hechas a la imagen de Dios (Génesis 1;26-27), y redimidas por la muerte y la resurrección de Cristo.
Del Párrafo 3221 del Libro de Disciplina de 2019

La Biblia claramente expresa la intención de Dios de unir a todas las personas en una relación de pacto con Dios y de unos con los otros. La inclusión en el Antiguo Testamento no se limitaba al hombre y la mujer, sino que incluía a todas las culturas y personas, que habían sido, como descendientes de la primera pareja, hechas iguales a la imagen de Dios. El Nuevo Testamento continúa construyendo sobre el fundamento del Antiguo Testamento de la acción restauradora de Dios hacia la humanidad. El compañerismo de Dios con los grupos diversos de personas se vuelve más explícita en las acciones del Cristo encarnado y las enseñanzas de los apóstoles. El Nuevo Testamento también enseña más abiertamente sobre el compañerismo esperado de la humanidad unos con otros en Cristo.

La Iglesia Metodista Libre está fundada en los principios e ideales de B, T, Roberts, quien se apartó de la Iglesia Metodista Episcopal con una consciencia hacia los pobres. La obra continua de Roberts desembocó en el activismo en el trato a los esclavos africanos alrededor del mundo y particularmente en los Estados Unidos. La obra de Roberts como un abolicionista es el cimiento de la Iglesia Metodista Libre. Su trabajo en la obra del siglo diecinueve continúa enseñándonos hoy en el siglo 21.

Mientras avanzamos, la Iglesia Metodista Libre se compromete a aprender de nuestro pasado, educándonos en los temas actuales, y trabajando activamente para crear un ambiente que refleje la dignidad y el valor de todos los seres humanos.

Por lo tanto, estamos comprometidos a preocuparnos activamente en todos los casos en que los seres humanos sean menospreciados, abusados, despersonalizados, esclavizados o sujetos a fuerzas demoníacas en el mundo, sea por individuos o instituciones (Gálatas 3;28; Marcos 2;27; 1 Timoteo 1:8-10). Estamos comprometidos a darle seriedad y significancia a todas las personas con la ayuda de Dios. Recordando nuestra tendencia a ser prejuiciosos, como cristianos debemos crecer en la consciencia de los deberes y necesidades de los demás.
Del Párrafo 3221 del Libro de Disciplina de 2019.

El racismo representa una afrenta particularmente colosal a la dignidad y el valor de las personas y su presencia es manifiesta en la vida, la historia, y las instituciones de todas las naciones. La esclavitud y el genocidio son manchas dolorosas, que garantizan un lamento colectivo, arrepentimiento y reparación. Las opresiones raciales en todas sus formas siguen causando daño a todas las naciones (Hechos 17:26, Apocalipsis 7:9). La Iglesia Metodista Libre misma surgió de un deseo de oposición contra el mal de la esclavitud y continúa reconociendo el pecado del racismo, y se opone a él en todas sus formas.

¿Por qué es importante la obra de la igualdad racial para la Iglesia Metodista Libre?
La Iglesia Metodista Libre nació con un énfasis explícito en la libertad para los esclavos y que los pobres sean reconocidos como igualmente miembros valiosos de reconocer y que contribuyen a la iglesia y la sociedad. Sin embargo, faltaron voces de personas de color y de mujeres en la tabla del liderazgo fundador. En nuestros días, somos un movimiento que desea representar todas las voces de todos los niveles de liderazgo. La representación ofrece una combinación de lentes para cortos de vista que hablen a la voz colectiva que incluya la dignidad y el valor de todas las personas.

La Iglesia Metodista Libre valora la libertad de que todas las etnicidades adoren y vivan juntas en unidad. Mientras procuramos alcanzar la unidad racial, es importante que entendamos su contraste, la desigualdad racial, es un elemento sistémico que lleva al racismo.

William Manning Marable, un antiguo profesor de la Universidad de Columbia y ganador del Premio Pulitzer de Historia, define el racismo en los Estados Unidos como “un sistema de ignorancia, explotación, y poder utilizados para oprimir a los afroamericanos, latinos, asiáticos, pacífico-americanos, y otros pueblos sobre la base de etnicidad, cultura, maneras, y color”. Esta definición es importante porque se aparta de las desafortunadas acciones de racistas individuales y habla al racismo institucionalizado y racismo sistémico que beneficia a algunos, pero se niega a todos los demás.

El Racismo es abuso de poder. La habilidad de renunciar al poder es el principio de la reconciliación. Las dinámicas del poder se evidencian en la manera en que procuramos la igualdad y la oportunidad entre nuestras estructuras y liderazgo. Jesús demostró esta renunciación cuando“se despojó a sí mismo, tomando la forma de siervo” (Filipenses 2:7, RVR1960). Siguiendo la dirección de Jesús, Pablo recorrió un largo camino para renunciar a su poder personal, moral, religioso y étnico por amor de Jesús (Filipenses 3:7-11). La teóloga Grace Ji-Sun Kim lo expresa con mucha claridad: “Renunciamos a nuestro poder cuando le decimos no a oportunidades a fin de que otras voces puedan ser escuchadas”.

Nuestro Encargo de Reflejar el Corazón de Dios
La iglesia tiene el encargo de reflejar el corazón de Dios, y la sabiduría de Dios debe ser revelada por medio de la iglesia. Efesios 3:6 nos dice: “es decir, que los gentiles son, junto con Israel, beneficiarios de la misma herencia, miembros de un mismo cuerpo y participantes igualmente el evangelio”. Pablo continúa en vrs. 10 y 11: “El fin de todo esto es que la sabiduría de Dios, en toda su diversidad, se dé a conocer ahora por medio de la iglesia, a los poderes y autoridades en las regiones celestiales conforme a su eterno propósito realizado en Cristo Jesús nuestro Señor”.

Además, la visión del reino de Dios como se revela en Apocalipsis 7:9 sugiere que el reino del cielo es saturado en la celebración y llegada a casa de todo el pueblo. El texto declara: “Después de esto miré, y apareció una multitud tomada de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas; era tan grande que nadie podía contarla. Estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de túnicas blancas y con ramas de palma en la mano”. En este tenor, la discriminación racial de toda persona es en contra de la visión que Dios tiene para la creación.

La iglesia es encargada de reflejar el corazón de Dios con relación a la igualdad y la inclusión. Por tanto, la Iglesia Metodista Libre desea darle agencia al desmantelamiento del racismo sistémico para ver el reino del cielo en la tierra.

Compromiso en el nivel organizacional, individual, y social:
Mientras que muchos Metodistas Libres han buscado la igualdad y unidad a través de la raza, la cultura, y la etnicidad, la Iglesia Metodista Libre reconoce con mucho pesar que la igualdad y la unidad no siempre han sido, priorizadas u obtenidas por los Metodistas Libres. La Iglesia Metodista Libre está comprometida a la igualdad y la unidad por medio del amor de Cristo entre las razas, culturas, y etnicidades organizacional, individual y socialmente.

Como organización, como individuos, y la sociedad, la Iglesia Metodista Libre se compromete a:
1. Una actitud incesante, humildemente y con sentido autocrítico, reconociendo la facilidad con la que nuestras propias limitaciones nos pueden cegar a las experiencias e intereses de otros (Filipenses 2:3-4).
2. Una postura de humildad y arrepentimiento por las maneras en que hemos sido cómplices en, o hemos fracasado en reconocer las acciones de opresión racial.
3. Identificar, confesar, arrepentirse de, y rescatar las ideas, actitudes, o conductas que manifiestan discriminación en contra de una persona sobre la base de raza, etnicidad, o cualquier otra distinción entre grupos sociales que nosotros creamos o fortalecemos
4. Viendo el racismo no solo en las actitudes y acciones individuales prejuiciosas, pero también como insertados en procesos, sistema, e instituciones. Procuramos redimir aquellos procesos, sistemas, e instituciones que perpetúan la injusticia sobre la base de su abierta naturaleza, racismo sistémico—la manera en que las instituciones humanas o estructuras de discriminación pueden preservar activa y pasivamente los patrones de discriminación y exclusión—es menos perceptible, pero no menos dañino.
5. Nuestra denominación, e iglesias locales, estimulando, empoderando, y modelando la redención y reconciliación que esperamos ver en el mundo, proclamando la victoria transformadora en lugares de gran quebranto, esperando el día cuando todos los pueblos se reúnan delante del trono de Dios
6. Soluciones basadas en la oración mientras procuramos edificar el valor, la igualdad y la inclusión de todas las razas y etnicidades.

En Conclusión
Al incluir en igualdad todas las razas y etnicidades en cada nivel de la Iglesia Metodista Libre por medio de declaraciones de posición, políticas, liderazgo denominacional, liderazgo regional y local, y la membresía, la Iglesia Metodista Libre se alinea con su misión bíblica e histórica de amar a los demás y hacer discípulos en todas las naciones.

Obras citadas:
Libro de Disciplina de 2019
Conversaciones Metodistas Libres: freemehodistconversations.com/dignity-and-worth-of-persons
Teoría Crítica de la Raza, Microagresiones Raciales, y Clima Racial en el Campus”: fmchr.ch/crt
“Teología Interceccional: Una Guía Introductoria” por Grace Ji-Sun Kim y Susan M Shaw

Este documento fue elaborado por la Rev. Dra. Trisha Welstad y la Rev. Krity Hinds, con participaciones del Rev. Dr. Michael Traylor y el Rev. Dr. Robert Marshall.
Con el apoyo de la Junta de Obispos de la Iglesia Metodista Libre – USA

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