Un Regalo Creativo

A mi hijo de 8 años le encanta dar regales. Con frecuencia correrá a su recámara y regresará pocos minutos después con un contenedor lleno de algunas de sus cosas favoritas. Lo esconde detrás de su espalda y dice, “¡Tengo un regalo para ti! Cierra los ojos y extiende tus manos”.

Mientras sigo sus instrucciones, él cuidadósamente coloca el contenedor en mis manos, y mira con expectación mientras abro el regalo para revelar el tesoro especial que ha creado sólo para mí. Su regalo quizá sea un retrato que él ha dibujado, una baratija atesorada que quiere compartir. Podría ser una estructura de Legos que ha construido, o podría ser algo que recicló del bote de basura. Cada regalo me trae alegría, no por lo que el contenedor tiene, sino por el cuidado que él usó para crearlo”.

La creatividad se presenta en el primer versículo de Génesis: “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra”. Nuestra primera visión de Dios es como Creador. Aprendemos en estos versículos iniciales que la tierra estaba desordenada y vacía. Fuera de este vacío, Dios creativamente hizo el día, la noche, la vegtación y los animales. Aprendemos en el versículo 27: “Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó”. Porque Él es un diseñador creativo y nosotros somos formados a Su imagen, este don de la creatividad está tejido en toda nuestra humanidad.

Los niños conocen bien este don. Incluso en pocos minutos con un niño revela imaginación creativa, plenitud de recursos e iniciativa. Como consejera entrenada en terapia de juego, creo en la filosofia de Carl Jung que “la creación de algo nuevo no se completa con el intelecto, sino por el instinto de jugar” (fmc.ch/jungll). Los niños usan este instinto de juego — o creatividad — para aprender, conectarse y comunicar. Tienen una perspectiva fresca, así que experimentan el mundo en una forma original e innovadora. Inventan respuestas imaginativas para resolver problemas. Expresan sus ideas, sueños y relaciones por medio del juego creativo. La salud social, emocional y psicológica es reforzada a través de la imaginación e ingenio. Juguetes tales como instrumentos musicales, suplementos de arte, Lego y Play-Doh continúan siendo populares porque permiten a los niños crear nueva música, arte e ideas.

A medida que crecemos en edad, este instinto creativo parece disminuir. El científico George Land condujo un estudio-investigación en 1968 para probar la creatividad de 1,600 niños de aproximadamente 5 años de edad. El probó de nuevo a los mismos niños a los 10 y los 15 años de edad. Encontró que la creatividad de los de 5 años de edad era del 98 por ciento, pero la creatividad había descendido al 30 por ciento para cuando los niños alcanzaron los 10 años de edad. A la edad de 15 años, la creatividad había decrecido al 12 por ciento. Concluyó que al crecer, nos convertimos más acomodados a las reglas y rutinas y que “ya no se aprende comportamiento no creativo”. (fmchr.ch/glandgr).

Es nuestra responsabilidad nutrir y desarrollar los instintos creativos en nuestros niños. Necesitamos desafiarlos por medio de preguntas que les ayuden a explorar nuevas perspectivas. Podemos dar a los niños el espacio y tiempo para participar en juegos no estructurados dirigidos a los niños. Debemos compartir lugares bellos con ellos, tales como parques o zoológicos. Debemos celebrar su creatividad mostrándoles que estimamos sus obras de arte y su música. Necesitamos ofrecer nuevas oportunidades por medio de la exploración de nuevos lugares y hacer nuevos amigos. Podemos desafiar a los niños a cometer errores y fallar de modo que ellos no desarrollen temor de fallar que obstaculice su creatividad. Necesitamos desafiar el proceso en lugar del producto. Debemos modelar la creatividad por medio de renirlos con sus creaciones y mostrales nuestras propias manufacturas.

Más importante, necesitamos dirigirlos a Dios, el “Maestro Constructor” final. Sólo Él creativamente formó nuestro mundo y nos modeló a Su imagen, Él vio la necesidad eterna de conectarse con nosotros y usó de una solución sin precedente para resolver el problema: “Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él”(1 Juan 4:9).

¡Qué regalo tan bellamente innovador! Pienso en mi hijo y la gran felicidad que sus regales únicos traen debido al cuidado que utiliza cuando los hace. ¡Cuanto más gozo experimentaremos cuando recordemos de las intricadas piezas que Dios manufacturó en el regalo de Su hijo! Al celebrar el nacimiento de Jesús, nacido de una virgen en un pesebre, anunciado a los pastores por un ángel, y adorado por magos guiados por una estrella, nos regocijamos de la creatividad de Dios y el don providencial de la creatividad en nuestroshijos.

JEN FINLEY es directora de relaciones con Iglesias de Ministerios Infantiles Internacionales, consejera clínica profesional con licencia y candidata ministerial local sirviendo en la Iglesia Metodista Libre John Wesley en Indianapolis.

PARA DISCUSIÓN

1

¿Cómo puede nuestra iglesia desafiar la creatividad de los niños mientras los dirige a su Creador?

2

Esta temporada Navideña, ¿Cómo puedes usar los dones de creatividad dados por Dios para ayudar a otros?

Written By
More from JEN FINLEY

Música de Adoración en los Cines

Aún si el nombre Hillsong no te parece familiar, probablemente has pasado...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *