Sobre la Mesa

Una Explicación Contemporánea de la IML, sobre un Enfoque a los Problemas de Secrecía, y de Nuestro Deseo de Vivir Relacionalmente en Armonía Cristiana.

¶3132       Sociedades Secretas

La lealtad suprema del cristiano es hacia Jesucristo quien es Señor (Romanos 14:9; Hechos 2:36). En toda asociación los cristianos tienen que guardarse libres para seguir a Cristo y obedecer la voluntad de Dios (2 Corintios 6:14-18). Por tanto, como miembros de la Iglesia Metodista Libre nos abstenemos de la membresía en sociedades secretas.

Estas asociaciones voluntarias que demandan un juramento, afirmación, promesa de secrecía o una contraseña secreta como condiciones de membresía deben ser consideradas como sociedades secretas. En contradicción a la enseñanza de Cristo y el Nuevo Testamento, estas sociedades requieren promesas y votos que comprometen las futuras acciones de los que se les unen (Mateo 5:34-37). Por lo tanto, como cristianos, nos rehusamos a jurar lealtad inmerecida a ninguna sociedad secreta puesto que consideramos que dicha lealtad está en conflicto directo con la entrega incondicional a Jesucristo como Señor. Debemos guardarnos libres para seguir la voluntad del Señor en todas las cosas.

La mayoría de las sociedades secretas son religiosas en naturaleza. Se hacen oraciones, se cantan himnos, y los miembros participan en actos de adoración ante un altar. Se seleccionan capellanes para dirigir en la adoración y oficiar en funerales. Pero la adoración de estas sociedades es típicamente unitaria, no cristiana; la religión es moralista, no redentora; y los fines son humanistas, no evangélicos (Hechos 4:12). Nos abstenemos, por tanto, de membresía en todas las sociedades secretas y cuando nos unimos con la Iglesia, renunciamos a la membresía activa en cualquier logia, u orden secreta a la que nos hayamos unido previamente.

Introducción

Los secretos son universalmente populares para los iniciados en clubes, grupos u organizaciones, pero no les agradan a aquellos que son afectados adversamente por ellos. De hecho, el intercambio de secretos puede ser causa de daños incalculables a individuos, grupos y organizaciones completas.

Metodismo Libre Histórico y Secrecía

La Iglesia Metodista Libre – como parte de una cosmovisión integral comprometida en su fundación para ayudar a los pobres y marginados, cuidar a las viudas y huérfanos, elevar el valor de las mujeres en la vida y el acceso al liderazgo en el ministerio, y defender la libertad de los esclavos – también se comprometió para que sus miembros estén libres de ser miembros de sociedades secretas (Libro de Disciplina Par. 3132). Distintos compromisos de abolición, de igualdad de género, de cuidado por los pobres, y libertad de sociedades secretas estrictamente afirma el principio de la iglesia de que nadie debe ser excluido, marginado o menospreciado. Todos son valiosos y, por tanto, informados y apoyados.

Las prácticas comunes en la época de la fundación de la denominación eran inherentemente exclusivas, degradantes, y basadas en las clases sociales. Las variaciones modernas de estas prácticas continúan facilitando la separación reflejada por aquellos que están adentro y los que están afuera, los privilegiados y desfavorecidos, las élites y la gente común. Potencialmente comprometen la obediencia primero a Cristo y resultan en esclavitud – lo opuesto a la libertad. Con frecuencia ocultan lo que debería estar en la luz o dejan en la oscuridad lo que debería tener acceso a la luz. Dividen y separan.

El Giro en las Prácticas de Secrecía

Aunque los tipos de sociedades secretas que funcionaban en el tiempo de nuestra fundación son menos prevalentes en la actualidad, la iglesia debe seguir comprometida con el trato justo y el acceso. Los grupos, clubes y la comunicación exclusiva siguen comprometiendo el amor por, y la lealtad a Cristo y la apertura a la verdad. Los medios de reunirse, juntar y distribuir información pueden mantener a algunas personas fuera de conversaciones importantes, de la oración, y la presencia unificadora, causando así marginación.

La División Causada por la Secrecía Impura

Los secretos por naturaleza ocultan y restringen la información. Las camarillas aprovechan los esfuerzos de comunicación que ocultan información a ciertos grupos de personas y causan un daño real al mismo nivel que las sociedades secretas restrictivas y ritualistas. Estudios en psicología sugieren que la secrecía daña la salud física y emocional de uno   (fmchr.ch/psychologyt), y casi siempre se mantiene a través del engaño. Los secretos crean divisiones relacionales, buscan controlar las narrativas, y amenazan las más grandes obligaciones de honestidad e integridad. Las organizaciones que ocultan secretos a algunos de sus miembros muestran no ser sanas relacionalmente. A la vez que algunos secretos pueden definirse como confidencialidades piadosas, tales confidencialidades protegen, mientras que los secretos impuros destruyen.

Jesús no callaba los problemas de exclusividad, no hacía votos conflictivos, ni mantenía la secrecía. Él consideraba la secrecía como parte de la hipocresía o “la levadura de los fariseos” (Lucas 12:1-3). Él consideraba que las cosas ocultas serían expuestas. Dios revela. No es Su deseo enmascarar, distorsionar, u ocultar la verdad y la realidad.

La Luz de Dios Revela Todas las Cosas

“Luz” es la palabra que más se menciona en la Biblia para resaltar el compromiso de Dios a la revelación y a la verdad. Jesús vino lleno de luz, vida, y verdad (Juan 1:4-9). La Biblia menciona la luz no solo en referencia a Jesús y a la gloriosa presencia y revelación de Dios, Jesús y los ángeles aparecieron en la luz, y trajeron luz y revelación al pueblo al que le aparecieron. Dios creó la luz en la creación (Génesis 1:3) antes de crear ninguna otra vida. La aparición de Jesús en el Monte de la Transfiguración (Lucas 9:29), en el Apocalipsis (1:13-15), y a Saulo (Hechos 9:3; 22:6; 26:13) son indescriptiblemente radiantes.

Los creyentes andan en la luz como Dios está en la luz (1 Juan 1:7). Nosotros ponemos la luz en lo alto, exponiendo la verdad y las buenas nuevas para que el mundo las vea. Somos llamados la luz del mundo (Mateo 5:14). Dios es luz, y los que viven en Él poseen la luz. La luz abunda en la Escritura.

Sea en la creación o con nuestro Señor y Su pueblo, la luz representa exposición y eliminación de oscuridad espiritual. Adán y Eva se escondieron de Dios, y esconderse ha sido la norma para sus descendientes a través de la historia. La humanidad se ha estado escondiendo, enmascarándose, y cubriendo el pecado y el mal desde el principio de la misma. La oscuridad representa los intentos de ocultar el pecado y el mal. La vida, el perdón y el amor están estrechamente asociados con la luz que Jesús declara: “Esta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz…” (Juan 3:19). La luz revela; las tinieblas ocultan. La luz libera; las tinieblas esclavizan. Los secretos tienen los atributos de las tinieblas.

Compromiso de Vivir Sobre la Mesa: En la Luz

La Iglesia Metodista Libre se compromete a estar en la luz. Nuestra libertad está en peligro por los esfuerzos de marginar a algunos de los miembros por medio de clases cerradas, camarillas o grupos. Las finanzas y presupuestos denominacionales y locales están disponibles para ser inspeccionados por nuestros miembros. Nuestras juntas, con pocas excepciones, están abiertas para la asistencia de nuestros miembros. Los asuntos permanecen confidenciales solo en circunstancias excepcionales, como cuando la divulgación pone en riesgo la confianza de nuestros miembros más vulnerables.

Nuestro liderazgo es accesible, y nuestras Iglesias son de puertas abiertas, como se echa de ver al ofrecer la Cena del Señor en una forma abierta. Los miembros tienen privilegios de voto y acceso a información que les ayuda a votar. Las juntas y comisiones de la iglesia incluyen miembros locales de la iglesia. Esta distribución abierta de liderazgo sirve a las iglesias locales para acceder a la información. La conferencia general de manera similar es dirigida por líderes de nuestras 24 conferencias anuales. Los líderes son evaluados en público, desde los obispos, los superintendentes, y hasta los pastores y líderes ministeriales en los niveles locales. Nuestros líderes y miembros procuran vivir vidas ejemplares según se observa en sus vidas, de vivir sobre la mesa, en la luz.

Sobre la Mesa con la Comunicación Electrónica

Por tanto, los miembros de la Iglesia Metodista Libre deben mostrar un compromiso de andar en la luz, seguir estando disponibles en su comunicación, y remover toda nube de tinieblas que signifique secrecía. Sea a través de correo electrónico, redes sociales, sitios web, o directamente a través de las relaciones de liderazgo, nos comprometemos a la información abierta, al flujo de información, y una develación total.

Los miembros se abstendrán de crear grupos privados/de redes sociales secretas/páginas, sitios web, sistemas, redes, clubes, grupitos o fraternidades que encubran, enmascaren o retengan información de tal manera que violen nuestro principio de amar a Dios y a los demás. Además, utilizar el nombre Metodista Libre para los mencionados grupos secretos no representa a la denominación y a nuestro corazón, política, y características. Se espera que los demás miembros aboguen por todas las personas, absteniéndose de crear clases en los varios niveles de información, oportunidad y participación. Nuestras redes sociales, sitios web, sistemas, redes, y otras clases de interacción deben ser tan abiertos y accesibles como las puertas de nuestras iglesias y el esparcimiento del evangelio en el mundo.

En el liderazgo de la iglesia local, los líderes laicos y los miembros han de abstenerse de reuniones secretas que excluyan al liderazgo pastoral. La Biblia es clara sobre la manera en que el pueblo de Dios debe resolver los conflictos y desacuerdos, y nuestro Libro de Disciplina proporciona una guía adicional.

En Conclusión

Las Iglesias Metodistas Libres han de asegurar la igualdad y el amor por todas las personas, de las estructuras y actividades de la iglesia. Ningún miembro será marginado ni discriminado por medio de la secrecía de programas, estructuras o redes sociales. Colectiva e individualmente nos comprometemos a andar en la luz como Él está en la luz. El resultado es una comunión única e incomparable (1 Juan 1: 5-7) que no se refleja en ninguna otra institución.

Este documento fue preparado por el Obispo Emeritus Matthew A. Thomas, y autorizado por la Junta de Obispos de la Iglesia Metodista LibreUSA

 

 

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