Santos y Justos

Me gusta Facebook para pasar el rato y para las fotos familiares, pero repaso Twitter para darme cuenta de las tendencias en la sociedad y entre los escritores cristianos. En la última red social, veo que algunos cristianos enfatizan la necesidad de la “santidad”, mientras que otros (tanto dentro como fuera de la iglesia) tuitean sobre la necesidad de la “justicia”, pero raras veces veo a las mismas personas enfatizar las dos necesidades. Posiblemente los que defienden la justicia no quieren que los llamen “mojigatos” por su énfasis en la santidad, y los que defienden la santidad tienen temor de que los llamen “ASJ” (activistas sociales justicieros).

Quisiera que estas personas reflejaran el reconocimiento de largo tiempo de la Iglesia Metodista Libre, de que la santidad y la justicia no se excluyen mutuamente. De hecho, van juntas. Según el Libro de Disciplina de la denominación: “en la formación de la comunidad y del carácter de las personas e instituciones que persiguen la santidad, quizá encontremos soluciones para la injusticia”.

Entre los lectores de esta revista: “la santidad que yo persigo”, no es solo una línea de una canción popular (fmchr.ch/holiness). La edición del mes de junio de Luz y Vida sobre la “Santidad y el Espíritu Santo tuvo tal impacto entre los lectores que el equipo de la revista tuvo que pedirle al impresor otro tiraje para poder proporcionar copias adicionales.

Me gustaría ver un entusiasmo similar para la edición de este mes, que refleja la siguiente observación del Proyecto Bíblico: “Una de las características fundamentales que ponen aparte a los seres humanos, del resto de las demás criaturas de la creación, es la necesidad que tienen de la justicia (fmchr.ch/Justice). Sin embargo, mi temor es que la palabra “justicia” pueda provocar que algunos lectores se alejen. Como lo afirma el Obispo David Roller, la justicia es “una gran palabra blanda que significa diferentes cosas a diferentes personas”.

Como nos lo revela Guillermo Flores en el artículo de Enfoque de este mes, la palabra griega dikaiosune se refiere tanto a la rectitud como a la justicia. Esta palabra se usa cerca de 90 veces en el Nuevo Testamento (fmchr.ch/dikaiosune).

Algunos cristianos evangélicos aprehensivos de la “justicia” se limita principalmente a las instancias en las que la palabra va precedida por la palabra “social”. Esto es comprensible porque algunos que se hacen llamar “defensores de la justicia social” promueven conceptos y se involucran en conductas que no reflejan la rectitud o la santidad. Sin embargo, es difícil discutir con la definición que hace Flores sobre la justicia social de: “defender la causa de los más vulnerables y débiles de la sociedad”.

Como lo escriben Kalei Swogger Pogue y David Brewer en sus artículos, el concepto de justicia puede ser complicado. Brewer señala que las normas de otras personas sobre lo que es “justo” o “injusto” puede no ajustarse a nuestras normas, y necesitamos depender de que el Espíritu Santo nos guíe, y no nuestras propias conciencias. Por fortuna, el Espíritu Santo está guiando a muchos cristianos a buscar la justicia de una manera recta, como lo demuestra el trabajo de La Gloria del Edén, que Swogger Pogue enfatiza.

En su carta de 1991 que se adjuntó con los cheques de los sobrevivientes de los campos de concentración, el Presidente George H. W. Bush, reconoció que “se han cometido injusticias a los japoneses estadounidenses en la década de los 40 (fmchr.ch/ghwbush). Como nos lo da a conocer Richard Williamson en estas páginas, los Metodistas Libres de Iowa demostraron su justicia al ayudar a un pastor estadounidense de origen japonés y su esposa a escapar de estas severas injusticias ordenadas por la orden ejecutiva del Presidente Franklin Roosevelt que obligaba a su internamiento.

En las palabras de Ben Wayman, quien ejerce la Presidencia de James F. y Leona N. Andrews en Unidad Cristiana, de la Universidad de Greenville, y profesor asociado de la Universidad Biola, Kent Dunnington: “Si mantenemos la causa de Cristo—el evangelio de un reino para los pobres y los oprimidos—en un lugar especial en nuestras mentes, nos colocamos en contra de cualquier forma de injusticia u opresión que trastoque la imagen de Dios en los demás” (fmchr.ch/bwkd).

La Biblia nos dice que los mandamientos de Dios son “santos y justos” (Romanos 7:12). Que el Espíritu Santo nos ayude a obedecer Sus mandamientos a la vez que vamos en pos de la santidad y la justicia en estos tiempos tan polarizados.

 

Jeff Finley es el editor ejecutivo de esta revista. Se unió a Luz y Vida en 2011 después de doce años de ser reportero y editor para Sun-Times Media.

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