¡No Sueltes el Batón!

Yo era un velocista. Nuestro periódico local en Redford, Michigan, solía referirse a mí como “el corredor torpe”. No hace falta decir que no tenía ese apodo bordado en mi chaqueta de mi secundaria. Sin embargo, esa era una descripción más que adecuada para mi estilo poco convencional de correr.

Los relevos eran mi evento favorito. Con frecuencia yo era el ancla (el último corredor), y sentía sobre mí la presión de ganar. El desempeño de los primeros tres corredores era crítico, pero había un sentido abrumador de responsabilidad como último corredor.

Los relevos de corta distancia se pueden ganar, o perder, en el intercambio del batón. Nosotros practicábamos ese intercambio una y otra vez, día tras día. El consejo del entrenador siempre era el mismo, “¡No dejen caer el batón!”
El tema de LUZ Y VIDA para este mes es “Generaciones Construyendo Puentes”. Me gusta lo que el Director de Comunicaciones de la Iglesia Metodista Libre – USA, Brett Heintzman ha escrito sobre esto: “Nuestras diferencias generacionales no disminuyen nuestra necesidad de unos por los otros. Necesitamos el intercambio de ideas generacionales, sueños, visión y sabiduría. Jóvenes y viejos pertenecen a la mesa en la que se practica el discipulado, y el hierro se afila con hierro” (fmcusa.org/light-life/llmag2020).

Pasar el batón generacional de la fe no es algo que somos llamados a hacer en el futuro. Es un ingrediente de tiempo presente de un peregrinar vital de fe. El Apóstol Pablo practicó esto en su relación con Timoteo. Veamos estas palabras de instrucción que provienen de un piadoso mentor a este hijo más joven en la fe:

“Traigo a la memoria tu fe sincera, la cual animó primera a tu abuela Loida y a tu madre Eunice, y ahora te anima a ti. De eso estoy convencido” (2 Timoteo 1:5).
“Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2).

La instrucción de Pablo a Timoteo es tan importante para que nosotros la entendamos y la emulemos. Tomemos nota de estos principios básicos de “Unir Generaciones” en los escritos de Pablo:

Recuerda Tu Historia

Dios no tiene nietos, pero Timoteo tenía una maravillosa historia de familia espiritual. Su abuela, Loida, y su madre, Eunice, eran devotas seguidoras de Cristo. Pablo le recuerda a Timoteo el impacto que estas piadosas mujeres tuvieron en su vida y luego llevadas un paso más allá al exhortar a Timoteo porque Pablo observa en él esa misma fe sincera. Esas palabras deben haber sido palabras impactantes de humildad para Timoteo.

Algunos de nosotros tenemos la ventaja de haber crecido en hogares cristianos. Algunos de nosotros somos cristianos de primera generación. Ambos peregrinajes son recordatorios de la gracia de Dios, y ambos peregrinajes tienen desafíos únicos. No importa cómo hemos llegado a conocer, amar y servir a Jesús, necesitamos recordar nuestra historia y tomar nota de aquellos que han invertido en nosotros. Mientras lees estas palabras, detente un momento y alaba a Dios porque eres el beneficiario de aquellos que han invertido en ti y te han amado hacia Jesús.
Mantén Libre el Sendero

Me gusta esta frase de mi amigo Ed McDowell, director ejecutivo del Campamento Warm Beach. Somos llamados a “mantener libre el sendero de la cruz”. Debemos vivir nuestras vidas de tal manera que nuestro único enfoque sea dirigir a las personas a Jesús en todas y en cada una de las maneras en que podamos.

En este momento, somos llamados a escuchar, oír y responder como nunca antes. Para algunos de nosotros, la idea de que el racismo sigue existiendo en nuestra sociedad es difícil de creer. Ingenuamente habíamos asumido que el racismo quedaba en nuestro pasado. Ese no es el caso. Otros de nosotros hemos experimentado el racismo, y esta época parece otro de los tristes capítulos en una larga historia en la que nada cambia jamás.

Cuando no reconocemos que existe racismo en nuestra sociedad y en la iglesia, o intentamos defender acciones que son indefendibles, nos convertimos en piedra de tropiezo, y nuestro testimonio por Jesús es deslucido. Nuestra postura de creer lo que nuestros hermanos y hermanas de color nos están diciendo, escuchando su perspectiva, y tratando de ser agentes de reconciliación de una manera tangible, que en este momento, podemos “mantener libre el sendero de la cruz”.

No te Tomes Tan en Serio

En el funeral del Presidente George H. W. Bush, el anteriormente Senador Alan Simpson dijo que Bush “fue un hombre de gran humildad. Los que transitan por el elevado camino de la humildad en Washington, D. C., no sienten ninguna molestia por el tráfico pesado”.

En una ocasión tuve un compañero de trabajo que me dijo en algunas ocasiones, con una sonrisa en sus labios: “No te tomes tan en serio”. Fue una verdad que yo necesitaba escuchar. Yo le estaba dando demasiada importancia a una situación difícil y había permitido que me abrumara a mí y a mis sentimientos. La habilidad de no tomarnos tan en serio a nosotros mismos es un don que les otorgamos a los que observan nuestras vidas y tratan de emularnos.
Al recordar toda mi vida del tiempo pasado, fui impactado profundamente por personas que mostraron una humildad llena de la gracia de Jesús. Mis padres, Les y Esther Whitehead, fueron devotos seguidores de Cristo que se gastaron por Jesús y Su llamado a conducir las almas a Él. Ellos no era perfectos, pero mostraban Su graciosa humildad que era tan atrayente.

Al pensar en tu peregrinaje spiritual y el llamado a pasar el batón de la fe, pensemos sobre estas preguntas:

• ¿Cómo ves la mano de Dios en tu peregrinaje de fe? ¿Qué implicaciones tiene para otros que están aprendiendo de, y observándote a ti?
• ¿Estás manteniendo libre el sendero de la cruz? ¿Qué significa para ti tomar una postura de escuchar y oír de las experiencias que son diferentes a las tuyas?
• ¿Tu peregrinar se caracteriza por la humildad y el deseo de escuchar y atender?
Que tus jornadas de fe sean practicadas de tal manera que nuestra fe pase hacia aquellos en los que nosotros estamos invirtiendo y aquellos de los que estamos aprendiendo. Por amor al cielo, ¡no sueltes el batón!

El Obispo Matt Whitehead, D. Min., supervisa los ministerios Metodistas Libres en los Estados Unidos Occidentales, y también en África. Fue elegido como obispo principal de la Iglesia Metodista Libre – USA en la Conferencia General de 2019. Anteriormente sirvió más de 20 años como superintendente de la Conferencia Pacific Northwest después de servir como pastor de una iglesia local.

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