No Entres en Pánico, Comienza de Nuevo

¿Qué tanto debes  preocuparte por tu iglesia local? ¿Alguna de las siguientes oraciones representa a tu iglesia?

  • La gente está algo desanimada
  • Es difícil conseguir voluntarios.
  • No tenemos mucha gente nueva.
  • Cuando vienen personas nuevas, ya no regresan.
  • En la iglesia todos se conocen.
  • El problema no es falta de visión; es demasiadas visiones diferentes.
  • Las decisiones menores absorben mucha atención.
  • Las presiones financieras bloquean todo intento de innovar.
  • La declaración de propósito que se muestra en la pared de tu iglesia no representa lo que realmente
  • La edad de los que asisten a la iglesia es mayor a la edad de la comunidad que la rodea.
  • Parecemos amar más nuestra forma de hacer las cosas que lo que amamos a los perdidos.
  • Tú (sí, incluso tú) has tenido la idea de cambiar de iglesia.

¿Cómo saliste en este examen? ¿Marcaste más de la mitad de las casillas? Si lo hiciste, tu iglesia puede necesitar ser recalibrada. ¿Las marcaste todas? ¡Definitivamente tú necesitas recalibrar!

La mayoría de las iglesias Metodistas Libres empezaron en medio de un calor ardiente de entusiasmo evangelístico.  La gente era salvada de sus vidas de pecado. Las familias se reunían de nuevo. Los males sociales fueron combatidos. Todos cantaban cánticos  de fe con todo su corazón.

Pero los años se convirtieron en décadas, los fuegos espirituales fueron puestos en la banca, la pasión declinó, el evangelismo se convirtió sólo en una clase a la cual asistir, y la principal razón de la existencia de tu iglesia se perdió en la niebla de la historia. Personas buenas que amaban a Jesús, continuaron reuniéndose pero sin una visión colectiva para el futuro. Pastores vinieron y se fueron, los números menguaron y las finanzas estaban ajustadas. La iglesia permaneció abierta, pero sólo a causa de un valiente grupo de personas que recordaban y valoraban lo que había sucedido en ese espacio sagrado. A la denominación pareció no importarle, o si le importaba, no supo qué hacer. Debido a que nuestra denominación tiene más de 150 años de edad, esta descripción se cumple en muchas de nuestras iglesias.

Incluso cuando una iglesia está prosperando, “iglesia” significa cosas diferentes para diferentes personas; ¿no es así? Para algunas personas, la iglesia es sólo un lugar para hacerse presentes cuando se necesita ayuda espiritual. Pero para personas como nosotros, que leemos artículos como este, nuestra iglesia es nuestra comunidad más importante, nuestra iglesia es el tejido de nuestra principal identidad, y nuestra iglesia es ¡nuestra participación con Dios en Su plan para salvar al mundo!  Así que cuando nuestra iglesia languidece, nosotros languidecemos. Cuando la iglesia decae, nosotros lloramos.

Todas las iglesias se salen de su carril, y de tiempo en tiempo, necesita una recalibración de su brújula. En ocasiones es de unos pocos grados, ¡otras veces se desvía demasiado! Eso sin mencionar a las iglesias que no están seguras de cuál es su rumbo —sólo están trabajando duro y orando por lo mejor pero sin tener una dirección clara. No es vergonzoso reconocer que nuestra iglesia necesita retomar su rumbo. Vergüenza sería fracasar en reconocer las señales.

Uno de los beneficios de pertenecer a una familia más grande de iglesias es que, cuando una iglesia local se deja llevar fuera de rumbo o pierde fuerza, la familia más grande puede responder.  Tú no tienes porque averiguarlo por ti mismo. La Iglesia Metodista Libre–USA ha desarrollado una exclusiva respuesta Libre y Metódica para iglesias que podrían usar como una pequeña ayuda para colocarlas en un nuevo rumbo. La llamamos Iniciativa de Recalibración porque es un proceso de 18 meses para ayudar a las iglesias a recalibrar su brújula colectiva: para encontrar su nueva pasión, identidad y dirección. En algunas formas, es como reiniciar tu iglesia.

¡Estamos Condenados! Repito, ¡Condenados!

Hay dos obstáculos significativos que cada iglesia que desea un proceso de renovación confronta, como la Iniciativa de Recalibración. El primer obstáculo es la creencia de que toda iglesia que ha envejecido está destinada a morir. Este concepto es llamado el “ciclo-vital de la iglesia” y ha permeado en el mundo cristiano. El concepto del ciclo-vital es simple: Sostiene que así como las personas típicamente sólo viven de 80 a 100 años, también las iglesias están destinadas a morir después de 80 a 100 años.

Aquí  está el problema con el concepto de ciclo-vital. ¡No es verdad!  Las iglesias antiguas no están condenadas. Lo que es verdad acerca del “ciclo-vital de las iglesias” es que si las iglesias no recalibran, si no pasan por un re-visionamiento significativo de su futuro e implementan  los cambios correspondientes, finalmente se encontrarán a sí mismas groseramente desconectadas de sus comunidades, y consecuentemente morirán. Todo eso es verdad. Así que no lo hagas.

Pero lo que no es verdad acerca del “ciclo vital de las Iglesias” es que es inevitable. La clave es una revigorización de la iglesia que convierta el arco descendente del ciclo vital en un nuevo comienzo. Este nuevo arco ascendente, combinado con el viejo arco descendente, crea un modelo de “S”, este en los círculos de negocios se denomina la curva-S (por curva Sigmoidal). El círculo vital termina en muerte, y es lo que pasará a todas las iglesias, a menos que ellas creen una nueva iniciativa y convierta el arco descendente en una curva S. Hagamos eso.

El Segundo obstáculo significativo eres tú. Lo digo con todo el amor y bondad. En el momento que tú y yo diseñemos y manejemos la iglesia para nosotros mismos en lugar de para nuestros hijos y nietos, sus amigos y nuestros vecinos seculares, nos condenamos. En el momento en que la historia del lugar se conviertea en algo más importante que el futuro de las personas, estamos condenados. En el momento en que renunciemos al mandamiento de nuestro Señor de ir a todos los pueblos de mundo y en su lugar decidamos sólo poner a salvo nuestra “mina” envuelta en un pañuelo (ver la parábola en Lucas 19), estamos condenados. Irónicamente, son personas buenas de la iglesia como yo quienes podrían estar en el camino de necesitar cambios. Con frecuencia son personas como nosotros quienes, fuera de las mejores intenciones, de manera no intencionada condenan a la iglesia a continuar su actual trayectoria descendente.

El cambio de la curva del ciclo-vital en una curva S demanda un re-visionamiento del propósito de la iglesia. Pero eso no sucede a menos que nos importen las personas perdidas, solitarias y heridas más que cuidarnos a nosotros mismos y a nuestras tradiciones. Cuando pensamos acerca de esto, es obvio; ¿o no? No podemos comenzar a esperar esencialmente que nuestra iglesia surja de nuevo a menos que tengamos algo del mismo fuego y pasión que la iniciaron en el  primer lugar.

¿Qué es recalibrar? 

Es singularmente Libre. La Iniciativa de Recalibración no impone  el propósito de la unitalla para tu iglesia. Cada iglesia que pasa por todo el proceso necesitará hacer el duro trabajo  de discernir espiritualmente su propósito, su misión, sus metas y sus valores. Ellos, a su vez, serán usados para construir un plan estratégico.

Es singularmente Metódico. La Iniciativa de Recalibración impone un proceso guiado que la iglesia debe seguir. Bajo la guía de un entrenador, la iglesia va paso a paso, siguiendo un calendario predefinido que comienza con temas del corazón y luego se dirige a los asuntos prácticos — todo desde los anuncios en la iglesia hasta la duración del sermón.

Es una parte de nuestro Plan de Multiplicación. La Conferencia Mundial Metodista Libre ha sido guiada por Dios a desafiar a todas las conferencias generales a participar en una “Década de Cosecha”. Los miembros de la Conferencia Mundial han preguntado: ¿Cómo puede la Iglesia Metodista Libre global llegar a los 3 millones de miembros para el año 2025? Aquí en Estados Unidos, nuestra respuesta es un Plan de Multiplicación de tres vertientes que incluye renovación espiritual, la recalibración de las iglesias existentes, y la replicación de ministerios. En coherencia con nuestra visión denominacional, la metodología de traer sanidad al mundo debe ser a través de la multiplicación de “discípulos, líderes, grupos e iglesias”. Es por eso que es llamado Plan de Multiplicación.

Como parte del Plan de Multiplicación, la Iniciativa de Recalibración es un proceso de 18 meses con tres fases:

Repensar: EneroMayo

Los pastores en entrenamiento regional se involucran en un re-visionamiento de su eclesiología y su visión para la iglesia local. Simultáneamente, el pastor comienza una serie de conversaciones razonadas con líderes laicos clave de manera que ellos puedan juntos dar cuerpo a la visión. La visión finalmente se fusiona alrededor de un propósito, visión, misión y valores que entonces trabajan por sí mismos en un plan estratégico. Todo esto ocurre bajo la guía de un asesor regional.  Los cuatro entrenadores regionales para 2017 son Andy Haskins, Rick Rouse, Mike McAvoy y Darrel Riley.

Recalibrar: JunioAgosto

Los líderes de la iglesia marcarán el ritmo de las partes específicas de su plan estratégico. Todos los ocho sistemas de la iglesia serán explorados, pero se dará mayor atención al sistema de adoración, el sistema de evangelismo y el sistema de asimilación.

Relanzamiento: Septiembre – Junio

En esta fase ocurre la implementación del plan estratégico. El crítico relanzamiento público será de Octubre a Diciembre. La experiencia ha mostrado que una iglesia que pasa por la Iniciativa de Recalibración verá al menos 5 por ciento de crecimiento durante los primeros seis meses (en lugar de la lenta declinación que la iglesia había venido experimentando).

Las cuatro variables claves de cualquier esfuerzo de recalibración son:

El Pastor

El pastor debe tener una visión para la iglesia y la madurez emocional para guiar a la congregación a través de esta visión. Típicamente en una iglesia que está lista para la recalibración, todos han perdido la esperanza excepto en momentos de oración llenos de fe. Pero en los momentos de evaluación sobria, todos reconocen que la actual trayectoria llevará a la iglesia a cerrar sus puertas tarde o temprano. El pastor es usualmente el que primero se atreve a creer y finalmente se convierte en un convencido de que la recalibración es posible.

Los Líderes Laicos Claves 

Específicamente en congregaciones que han tenido frecuentes cambios pastorales, puede haber mayor autoridad investida en quienes han sido líderes laicos por mucho tiempo más que en el pastor. En estos casos, aquellos líderes deben unirse a los esfuerzos de recalibración sin ninguna reserva. En todos los casos, los líderes laicos clave deben participar completamente. La oposición, sin importar si es oposición abierta o pasiva-agresiva, barrerá la iniciativa. Estos líderes serán los que o bien aceptan genuinamente el cambio sacrificial o encuentran formas de socavar el verdadero cambio.

Las Instalaciones

Ya que usualmente son las iglesias más viejas las que reconocen su necesidad de recalibración, las instalaciones son con frecuencia —cómo lo diríamos— sub-óptimas. La visión necesitará dirigir los señalamientos, el estacionamiento, las áreas infantiles, la plataforma, los sistemas audiovisuales, los asientos y las áreas comunes de la iglesia. De seguro algunos de esos significan dinero, así la visión renovada invitará a renovar la inversión financiera.

La Comunidad

Incluso comunidades que están reduciéndose pueden seguir albergando iglesias crecientes aunque esto necesitará intencionalidad y comprensión. Pero en las comunidades en crecimiento, las comunidades en transición, y las comunidades con familias jóvenes es más sencillo que una iglesia se recalibre.

Una iglesia en declive suele estar haciendo muchas cosas mal. Pero no es ahí donde comienza una Iniciativa de Recalibración. Puesto que ella no ayuda a arreglar la música, el vestíbulo o el estacionamiento si los temas principales no se han abordado. El corazón del asunto es el corazón. Y de nuevo, no estamos hablando de corazones llenos de pecado, estamos hablando acerca de corazones que no comparten una pasión común por las personas que buscan una total restauración en Jesús. Una vez que los corazones se fundan juntos en base a una pasión común por los perdidos, entonces es el tiempo correcto para arreglar la música, el vestíbulo y la falta de estacionamiento.

¿Cómo nos inscribimos?

Las 36 iglesias de la generación 2017 de la Iniciativa Recalibradora ya han sido seleccionadas, y sus pastores habrán  comenzado su entrenamiento incluso antes de que te llegue esta revista. La nominación y el proceso de selección de la generación 2018 comenzará pronto. Pero no  es suficiente que tu iglesia necesite una recalibración; el pastor y los líderes laicos claves deben desearla desesperadamente.  Si ese es el caso, habla con el superintendente de tu conferencia y pide ser nominado para la generación 2018 de la Iniciativa de Recalibración.

¿Qué del resto de nosotros?

¡No esperes a la denominación! Tú puedes liderar tu propia mini Iniciativa de Recalibración. Comienza en oración. Ora por un corazón quebrantado. Ora por la gente quebrantada. Ora por que el reino invada tu comunidad y tu iglesia.

Luego, pretende que tu iglesia no existe y comiénzala de nuevo.  ¿A quién puede alcanzar? ¿Cómo debe ser, cómo debe oler, cómo debe sonar y cómo debe sentirse para alcanzarlos?  Si la precaución no te ha llevado a donde necesitas ir, lanza la precaución al viento, al viento  del Espíritu. Deja que el Viento Santo fluya a través de la brújula colectiva, reinicia esa brújula y reorienta a toda la iglesia hasta Su destino. Preocúpate menos. Inicia más.

Obispo David Roller sirvió durante 17 años como misionero Metodista Libre en México y después por  10 años como director del área Latinoamericana de Misiones Mundiales Metodistas Libres. Fue electo obispo por primera vez el año 2007.

Written By
More from David Roller

Música de Adoración en los Cines

Aún si el nombre Hillsong no te parece familiar, probablemente has pasado...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *