Muriendo Para Multiplicar

Las enseñanzas de Jesús constantemente confrontan nuestros deseos humanos de confort y complacencia. Desde los días de su incipiente ministerio, los seguidores de Jesús han deseado y querido que Su llamado sea uno de paz y serenidad. Aún desde esos días hasta hoy, nuestro Salvador nos llama a experimentar incomodidad, incluso la muerte, mientras le seguimos y cumplimos su llamado a multiplicar Su obra en un mundo perdido y moribundo.

Al lanzarse hacia la cruz, Jesús pintó un cuadro a Sus seguidores que incluyó la realidad de Su propia muerte. Esta entrega de su propia vida sería la culminación de Su ministerio, aunque no fue leído, entendido o aceptado por incluso Sus más cercanos amigos.

Volviéndose a un grupo de oyentes ansiosos, dijo, “—Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado. Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto” (Juan 12:23-24).

Mucho fruto – una sola semilla, si muere, tiene el potencial de producir una tremenda cosecha. Eso somos.

El llamado de Jesús a un ministerio productivo incluye la muerte. Sus palabras contrarias al sentido común deben haber dejado confundidos a sus oyentes. Cuando Él anunciaba Su propia muerte próxima, y subsecuente resurrección, Él nos recuerda que la multiplicación no viene sin costo.

Como discípulos de Jesucristo, somos llamados a seguirle en vidas que dejan a un lado nuestros propios deseos a favor de Su llamado a ser multiplicadores. Cuando nos abandonamos damos a Dios la oportunidad de hacer más de nuestras vidas de lo que jamás podríamos. Sus propósitos son mostrados en nuestros corazones, nuestros hogares, nuestras comunidades y nuestras iglesias cuando seguimos el ejemplo de Cristo de morir para nosotros mismos y vivir para Él.

Jesús sigue diciendo, “El que se apega a su vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna” (Juan 12:25).

Imagina por un momento lo que Dios puede hacer con tu vida si te sometes completamente a Él.

Joe Wickman es pastor enviado a Vestal Vida Nueva, el cual inicia este otoño en Vestal N. Y. Visite joewickman.com para leer más de sus escritos.

PARA DISCUSIÓN EN GRUPO:

[1] Si hubieras escuchado a Jesús hablar ese día, ¿cómo habrías respondido a Sus palabras acerca de la muerte y la multiplicación?

[2] ¿Qué te impide vivir una vida que está completamente sometida a Dios?
[3] Si vives una vida de morir a tus propios deseos, como podría Dios usarte para producir “mucho fruto” para Su reino?

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