‘Mis Ojos sin Vista me Llevaron a Cristo’

La Revista Notre Dame puede parecer un lugar poco probable para leer un artículo profundo sobre un pastor y plantador de iglesias Metodista Libre—especialmente si consideramos que ese pastor, Heritage Murinda Munyakuri, es un egresado de la prestigiosa universidad Católica que publica la revista. Sin embargo, Munyakuri no es un pastor típico, y la galardonada periodista Abigail Pesta periodista (alumna de Notre Dame), fue atraída por la extraordinaria historia de su vida.

En el artículo titulado “El Señor es Su Pastor” (disponible en línea en fmchr.ch/heritagemm), Pesta repitió la manera en que Munyakuri, un nativo de lo que es ahora la República Democrática del Congo, “escapó de una niñez de guerra, en la que fue arrebatado de su familia para ser usado como un niño soldado por los grupos rebeldes—tres veces. Dos de ellas fue obligado a pelear; la tercera vez se negó a levantar un arma”. Pesta vio que Munyakuri “podía haberse convertido en una persona iracunda. En cambio, cambió su destino. Llegó a ser pastor y ahora dirige su propia iglesia en Rochester, donde recibe a otros inmigrantes y refugiados”.

Pesta también entrevistó a la Obispo Linda Adams, quien era la pastora de la Iglesia Metodista Libre New Hope (Nueva Esperanza) en Rochester, Nueva York, cuando Munyakuri y su familia, quienes eran Metodistas Libres en el Congo, llegaron a los Estados Unidos hace 13 años y oyeron hablar de la iglesia Nueva Esperanza de parte de un chofer de taxi. Adams recordó cómo Munyakuri tradujo un mensaje de su padre: “Somos huérfanos, no tenemos mamá, no tenemos papá, no tenemos una tierra nativa, una tierra de nuestros ancestros. La Iglesia Metodista Libre es nuestra familia, y ustedes son nuestra madre´”.

Adams también describió a Munyakuri como un “guerrero de oración” quien venía y oraba por ocho horas de una sola vez, procesando por lo que había pasado, clamando, orando, algunas veces clamando a gran voz”.

Hay más detalles de la vida de Munyakuri que no ha sido publicado antes. En una reciente entrevista con LUZ Y VIDA, Munyakuri compartió más sobre lo que ha venido sucediendo desde su secuestro inicial y sobre su rol como pastor fundador de la Iglesia Metodista Libre El Shaddai.

Viendo y Orando

La letra del himno “Sublime Gracia” tiene un significado literal para Munyakuri—particularmente: “Fui ciego mas hoy veo yo, perdido y Él me halló”.

Uno de los aspectos de su vida que no ha sido publicado es la sanidad física que él experimentó después del daño que sufrió en su cuerpo a causa de la intensa brutalidad que tuvo que sufrir”.

“Cuando fui capturado por las milicias en el Congo, me dieron de machetazos, me golpearon en los ojos y me los dejaron sangrando, quedé ciego por casi cinco años”, le dijo Munyakuri a LUZ Y VIDA: “Mis ojos sin vista me llevaron a Cristo”.

Un médico le ordenó beber cinco galones (casi 20 litros) de agua al día, lo que él hizo sin falta, fielmente.

“No pasaba nada, así que me dije: ´Necesito a Dios. Necesito algo que quizá pueda sanarme´”, recuerda.

Comenzó a asistir a la iglesia, aceptó a Jesucristo y decidió ayunar por dos semanas.

“Sigo orando. No pasa nada, y luego un día me dirigí hacia la iglesia”.  dijo Munyakuri: “El pastor estaba predicando, y luego comenzó a hablar sobre alguien que estaba en la iglesia, y que estaba ciego, y dijo: ´Dios te va a tocar, y Dios sanará tus ojos´”.

Munyakuri dice que cerró su ojo izquierdo y pasó su mano frente a su ojo derecho, con el cual no veía nada en absoluto. Para su sorpresa, vio su mano.

Le dijo a un amigo en la iglesia: “Ya no estoy ciego. He sido sanado”, pero el amigo no le creyó. El amigo le cubrió el otro ojo y le pidió a Munyakuri que leyera la Biblia con su ojo derecho. El amigo luego le dijo: “Es verdad, has sido sanado”.

Munyakuri le comunicó al pastor que había sido sanado, el pastor le pasó el micrófono para que le dijera a la congregación sobre su sanidad.

“Desde ese día en adelante, me enamoré de la oración, porque hace una diferencia y no hay nada que la pueda detener”, dijo. “Cuando tú oras, puede pasar tiempo para que suceda, pero Dios responderá a Su debido tiempo”.

La restauración de la vista de Munyakuri no fue la única sanidad que recibió. También estaba programado amputarle la mano derecha en un momento determinado, pero él declinó ser amputado.

“Yo seguí orando”: ´Dios, tráeme un médico que sane mi mano derecha en lugar de cortármela´”

Finalmente conoció a otro doctor que dijo: “No quiero que nadie más toque a este hombre. Yo seré el único que se encargue de él”. Munyakuri añadió: “Él hizo lo que pudo. Salvó mi mano derecha, pero eso se debió a la oración”.

Como Adams se lo dijo a Pesta, la oración es la clave para quien es Munyakuri.

“Si no hubiera oración en mi vida, no sería yo la persona que soy el día de hoy”, dijo: “Yo estaría perdido”. La oración me ayuda a conectarme primero con Dios”.

Él sigue la invitación a la oración personal que se encuentra en Mateo 6:6.

“Yo me tomo un tiempo a solas donde nadie más me puede ver, donde nadie me aplaude, cuando yo acudo al cuarto secreto y oro solamente a Dios quien me ve y escucha mis palabras y las toma”, dijo: “Me permite desarrollar mi relación con Dios. Cuando oro a solas, sólo somos mi Dios y yo”.

“Cuando yo le oro a Dios, es como comunicarme con Él. Hablo con Él, y Él puede escuchar lo que yo le digo por medio del Espíritu Santo”, dijo Munyakuri: “Cuando yo oro, siento que Dios está de pie al lado mío”.

Munyakuri también comprende la importancia de los grupos de oración reflejada en pasajes como los de Mateo 18:19-20, Hechos 4:31, y Santiago 5:14-15.

“También hay ocasiones cuando yo necesito de otras personas para orar juntos”, dijo: “Es como ellos me sacan filo. … escucho algo que me va a levantar el ánimo”.

Sufrimiento y Gozo

Munyakuri ofrece un testimonio personal de la fidelidad de Dios en medio de tiempos difíciles de la vida, los que dijo que Dios utiliza para formarnos—no para abandonarnos.

“Soy un testimonio viviente de que puedes estar sufriendo, no porque lo tenga todo, sino porque pasé por algunas dificultades, y Dios vino en mi ayuda”.

Cuando le preguntamos qué consejo daría a personas que estén pasando tiempos difíciles, dijo: “Puedes clamar en medio de la noche, y el gozo vendrá en la mañana. Hubo un tiempo en mi vida cuando yo clamaba en la noche, pero por medio de mis oraciones y mi devoción hacia Dios, y en mi peregrinar de fe, y manteniendo la esperanza en el Señor, Él nunca se fue de mi lado. Él lo declaró a través de Moisés. Dijo que Él mismo iría delante de nosotros y siempre prepararía un camino para nosotros. Él nunca nos dejará ni nos desamparará”.

Munyakuri añadió: “Aunque te veas en el tiempo más oscuro de tu vida, yo sé que Dios puede sacarte de allí”.

El Shaddai

La llegada de la familia Munyakuri en 2007 trajo una diversidad cada vez mayor de Metodistas Libres en el área de Rochester.

“No había más personas de África ahí. Fuimos los primeros en llegar a Nueva Esperanza. Luego llegaron otras personas”. Dijo Munyakuri: “Los invité. Todos amaban a Nueva Esperanza. Luego llegamos al punto en el que las personas querían adorar en su propio idioma”.

Eventualmente Munyakuri se convirtió en pastor asistente de Nueva Esperanza, y luego el Pastor Principal Michael Traylor (ahora co-superintendente de la Conferencia River le pidió dirigir un servicio vespertino para inmigrantes africanos.

Munyakuri said that after Scott Sittig arrived as New Hope’s pastor, Sittig suggested that the afternoon congregation could become a new congregation with Munyakuri as the lead pastor. El Shaddai Free Methodist Church launched in 2017. El Shaddai means “God Almighty” or “the Overpowerer” in Hebrew.

“Iniciamos el servicio como un Nuevo servicio de Nueva Esperanza, y comenzó a crecer y a crecer”, dijo Munyakuri.

“La mayor parte de las personas aquí son de primera generación. Se sienten bendecidas de tener un servicio en su propio idioma”, dijo Munyakuri: “Si queremos asegurarnos de que nos adaptamos a la cultura estadounidense, comienzo predicando en inglés cada domingo, y algunas veces tenemos un intérprete”.

La adaptación cultural no es la única razón para el lenguaje dual en la adoración.

“No queremos ser una iglesia sólo para africanos”. Dijo Munyakuri; “Nuestro equipo de adoración ahora canta coros en inglés, de modo que podemos invitar a personas que no conocen nuestro idioma. … Vinimos aquí no sólo para traer las buenas nuevas al pueblo africano, sino también para alcanzar al pueblo que nos rodea”.

A diferencia de la familia Munyakuri que fue originalmente atraída a Nueva Esperanza porque eran Metodistas Libres en África, El Shaddai principalmente atrae inmigrantes africanos que son nuevos para el Metodismo Libre.

“Ellos se unen porque los invitamos a la iglesia”, dijo.

Los miembros de El Shaddai se están convirtiendo en guerreros de oración como su pastor.

“La oración es una de las metas en nuestra iglesia. Enfatizamos principalmente la oración a las personas. Queremos animarlos a aprender a orar, pues cuando oramos, es cuando Dios mueve los corazones de las personas, y así es como trae avivamiento a la nación, a otros lugares, y a nuestro corazón”, dijo. “Enfatizamos que la oración es como el cimiento de nuestra iglesia”.

La oración y la comunión no se dan solamente en los servicios de domingo, y la iglesia ayuda a dar a sus miembros inmigrantes un sentido de pertenencia.

“Nuestros grupos pequeños, cuando nos reunimos en oración en sus casas, son estimulados. Ellos no se sienten como extranjeros”. Dice: “Ellos no tienen vecinos como solían tenerlos en África. De modo que una vez que vas a sus casas y pasas tiempos con ellos en grupos de oración y oras y lees la Biblia. Hace una diferencia para ellos, y lo disfrutan”.

 

 

 

Desafíos para Encontrar un Lugar

Una petición de oración para El Shaddai, es tener su propio edificio.

Después de sus inicios en Nueva Esperanza, la plantación de la iglesia recibió una oferta de la familia del anterior miembro de la Junta de Administración de la Iglesia Metodista Libre—USA, Norman Leenhouts, cofundador de la oficina de Bienes Raíces Broadstone Real Estate LLC, para usar espacio por dos años, sin cobro de renta en un edificio cercano al centro de Rochester. El edificio da la oportunidad de que El Shaddai celebre servicios los domingos por la mañana en lugar de esperar para llevarlos a cabo los domingos por la tarde en Nueva Esperanza.

“Ellos [la familia Leenhouts] eran los propietarios del edificio, y querían una presencia Metodista Libre ahí”, dijo Munyakuri: “Les dijimos, ´De acuerdo, nos gustaría ir a un lugar en el que podamos adorar en las mañanas en lugar de en las tardes, pues sería mejor y la iglesia crecería más si tuviéramos el espacio por las mañanas´”.

La iglesia comenzó a reunirse en el edificio en 2017 (el mismo año en que falleció Leenhout), y se reunió ahí hasta diciembre de 2019 cuando el edificio fue donado a Juventud para Cristo.

El Shaddai ahora se reúne en la Iglesia Metodista Libre Park, en el suburbio de Grecia, en Rochester los domingos por la tarde.

“El edificio es agradable, y las personas ahí son muy amables”, dijo Munyakuri: “El problema reside en las personas en las que enfocamos el ministerio, ese no es un buen lugar para nosotros”

Algunos de los miembros trabajan los domingos por la tarde y ya no pueden asistir, y la transportación es un gran desafío desde que nos mudamos ahí.

“Los domingos no hay servicio de autobuses allí”, dice Munyakuri: “No tenemos manera de llevar a las personas a la iglesia. … No puedo transportarlos personalmente a la iglesia”.

Los miembros de El Shaddai esperan obtener su propio espació de adoración más cercano a donde vive la mayoría de los miembros.

“Mi deseo es que reunamos dinero y compremos nuestro propio edificio”, dijo Munyakuri: “Creemos que nos podamos sostener a largo plazo si tenemos nuestro propio espacio”.

Él visualiza un área de la iglesia dedicada a ayudar a las personas a hacer solicitudes de empleo y proporcionar transportación hacia los puntos de las entrevistas.

“Cuando ellos acuden a nosotros, les ayudamos a adaptarse a la cultura Americana y encuentren empleos”, dijo Munyakuri: “Usualmente he dedicado tiempo para llevar personas a entrevistas, y solicitando empleos para ellas”

Loa miembros de El Shaddai están empleando maneras de reunir fondos, tales como una comida a base de platillos africanos a fin de reunir fondos para una vivienda permanente, pero ellos saben que sólo el dinero no es suficiente.

“Inclusive ahora mientras procuramos comprar el edificio, lo mejor que podemos hacer, y el mejor apoyo que las personas nos pueden dar es orar”, dijo Munyakuri.

Visita la página de Facebook de El Shaddai en fmchr.ch/elshaddai para ver el video de servicios de adoración, y para saber más sobre los esfuerzos de la compra de un edificio para la iglesia en Rochester.

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