Metodista Lebra por Amor a Jesús

“Mantener la norma bíblica del Cristianismo, y predicar el evangelio a los pobres.”

Las palabras son tan sencillas que pueden perder su impacto. Estas son las palabras de B.T. Roberts y los primeros Metodistas Libres cuando fundaron la denominación en 1860.

Los Metodistas Libres abrazan la “norma bíblica del Cristianismo.” Nosotros sabemos que  Dios mostró el camino de la salvación revelado en las Escrituras de una vez por todas. El evangelio se concentra en el don de Cristo de la vida abundante (Juan 10:10) para todos los que creen y lo siguen a Él.

Los Metodistas Libres enfatizan la comisión de Jesús: “Predicar el evangelio a los pobres.” Roberts decía que la iglesia debía hacer lo que Cristo hizo: llevar el evangelio a los oprimidos y a los que sufren; a los que no tienen esperanza. El evangelio es para todos, pero igual que Jesús nosotros también enfocamos nuestros recursos y nuestra compasión especialmente en los pobres y en los oprimidos.

Jesucristo, nuestro Salvador y la Fuente de la Salvación también es nuestro ejemplo. Su vida devota y santa  de adoración al Padre y servicio a los necesitados nos muestra lo que significa ser un cristiano, un seguidor de Jesucristo.

“LIBRE” ¿POR QUÉ?

Los primeros Metodistas Libres tomaron el nombre de “Libres” para hacer un énfasis. Jesús nos da libertad — libertad del pecado y de la culpa, libertad para vivir libremente por Jesucristo en todas las áreas, y la libertad del Espíritu. Muchas iglesias a fines de la década de 1850 y principios de la de 1860 discriminaban a los pobres o personas de color confinándolos a los peores asientos. Muchas de las iglesias más grandes levantaban fondos por medio de subastar los mejores asientos de sus santuarios. Los Metodistas Libres insistieron en los asientos libres para todos — sin restricciones.

La Iglesia Metodista Libre fue fundada al mismo tiempo que se iniciaba la Guerra Civil. Millones de personas de color eran vendidos como esclavos. Los Metodistas Libres insistieron en que la esclavitud era un pecado, y que todos los esclavos debían de ser liberados. Otra razón importante para ser un Metodista Libre: Negarse a permitir la discriminación en contra de las personas de color, gente pobre o inmigrantes que estaban, entonces, inundando el país. Jesús les daba la bienvenida a todos; igual debía de hacer la iglesia. Su cuerpo.

El principio básico de la libertad incluía los derechos para las mujeres y la libertad del Espíritu en todas las áreas de la vida. Completa libertad a las mujeres para ser pastoras y líderes en la sociedad es uno de los principios más profundos del Metodismo Libre. Todo cristiano, hombre o mujer, recibe el Espíritu Santo y los dones para servir a Dios y a sus semejantes según Él dirija. Debemos adorar a Dios en la libertad del Espíritu, y servir a los demás en libertad como lo hizo Jesús.

“METODISTA,” ¿POR QUÉ?

La mayor parte de nuestros fundadores eran miembros de la Iglesia Metodista Episcopal, con raíces en el Avivamiento Evangélico del Siglo Dieciocho en Inglaterra bajo Juan y Carlos Wesley. Los primeros Metodistas Libres amaban los valores y tradiciones del Metodismo.

“Metodista” indica creer en la salvación por gracia, por medio de la fe hecha posible para todos, no sólo a unos pocos predestinados. Significa que el nuevo nacimiento es solo el principio. Somos llamados a la santidad, a amar activamente a Dios y nuestro prójimo. A esto Juan Wesley le dio el nombre de “santidad interior y exterior”, ¿cómo? Por la purificación del Espíritu Santo y por la vida de discipulado compartido en una comunidad cristiana responsable.

Los Metodistas Libres siempre han creído que la fe cristiana es más que la adoración dominical. La fidelidad en el discipulado requiere la vida compartida de persona a persona como se enseña en el Nuevo Testamento. Los primeros Metodistas Libres se reunían cada semana en grupos pequeños para estimularse los unos a los otros. Descubrían maneras prácticas de compartir su fe y servir a los pobres. enfermos y  necesitados.

Los Metodistas Libres tienen gran optimismo acerca del poder de Dios para salvar a las personas, redimir a la sociedad y regenerar la tierra. Creen que el Espíritu de Dios es mucho más poderoso que Satanás,
o los poderes agazapados del mal.

Como los primeros Metodistas Libres, la Iglesia Metodista Libre rechaza la teología surgida a fines del Siglo Dieciocho, de que la sociedad no puede hacer más que empeorar, Dios prometió volver para llevar a Su pueblo de la tierra al cielo. Por supuesto, nosotros creemos firmemente en la Segunda Venida de Cristo, esa es la gran esperanza del cristiano. Los Metodistas Libres oran y creen que por Su Espíritu, la voluntad de Dios será hecha “como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10)

Afirmamos la gran promesa del evangelio: Por medio de Jesús, Dios está reconciliando “consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” (Colosenses 1:20) Él le da a la iglesia este “ministerio de la reconciliación.” (2 Corintios 5:18)

“IGLESIA,” ¿POR QUÉ?

Somos la Iglesia Metodista Libre, no un simple club o grupo social. Evitamos ambos extremos. No somos solamente un grupo de individuos que se reúnen para fines religiosos [entretenidos]a, la manera en como las personas se reúnen para compartir sus entretenimientos (hobbies). Por otra parte, nosotros no creemos que todos están obligados a pertenecer a nuestro grupo, o que somos los únicos verdaderos cristianos. “Iglesia” significa el cuerpo de Cristo — todo el pueblo de Dios alrededor del mundo y a través de los tiempos. Somos parte de la gran tradición de la fe cristiana que se remonta hasta los primeros discípulos de Jesús. No somos una secta.

La Iglesia de Jesucristo tiene muchas ramas. No todas coinciden en todo. Pero tenemos en común las bases de la fe con la mayor parte de los cristianos: Creemos en la Trinidad de Dios, la creación del mundo y de los seres humanos a Su imagen, la corrupción del pecado, y la salvación por medio de Jesús, por el Espíritu. Sostenemos “que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.” (1 Corintios 15:3-4).

Somos sacramentales, nutridos por los sacramentos del bautismo y la Cena del Señor, y procuramos vivir una vida que muestre las señales de la gracia de Dios.

Los Metodistas Libres tienen un llamado específico de apoyar el cristianismo bíblico y llevar buenas nuevas a los pobres. Esta es la santidad en acción. En asuntos  claves, la Iglesia Metodista Libre no es una iglesia que se acomoda a las culturas anti-cristianas.

Ser una iglesia significa que encontramos la dirección esencial y el significado de nuestras vidas  en nuestra comunión con Dios y la comunidad con hermanos y hermanas cristianos.

Jesús dijo que Él no vino “para ser servido sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:28). Queremos ser como Jesús — levantando a nuestro Salvador, sirviéndole a Él y sirviendo a los demás, por el amor del reino y la misión de Dios. Creemos en poner a Jesús y Su reino en primer lugar, no a nosotros ni a nuestro país.

Todo esto queda incluido en aquellas palabras, “Mantener la norma bíblica del Cristianismo, y predicar el evangelio a los pobres.”   [RLV]

 

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