Más Allá de los Contratos

“Los contratos se hicieron para ser rotos”.

Todavía puedo escuchar a mi padre decir aquellas palabras. Usualmente las decía cuando estaba tratando de salir de un acuerdo con alguien o con alguna entidad. Tristemente, mi padre, hasta cierto punto sólo reflejaba lo que pasa en todos nosotros: Tenemos un problema inherente con el respeto a un contrato. Rompemos las leyes, rompemos los contratos. Desde llevarnos una pluma de la oficina hasta violar los límites de velocidad, existe algo sobre los anuncios de “pintura fresca” que nos tienta a que la toquemos.

La naturaleza de pecado y su autor, el tentador, están allí para jugar con quien sea, y con la ley que sea. Eso fue lo que hizo a Eva mientras veía al Árbol de la Vida y al Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal en Edén. Él hizo que ella reinterpretara la instrucción bien clara de Dios y luego pecara con su desobediencia. ¿Has sido tentado a reinterpretar algún mandamiento muy claro de la Escritura? ¿Has tratado de justificar tu acción o le has sacado la vuelta a sus límites que son tan obvios?

Las leyes revelan lo que debe haber “en un mundo perfecto”. Establecen normas, definen los límites, y revelan la esencia de la persona que las escribió. Pero las leyes son débiles en el sentido de que solamente informan al pueblo desde afuera. Las leyes pueden dominar con éxito en la conducta, pero no van necesariamente a cambiar los corazones.

De modo que, los contratos se hicieron para ser rotos. ¿Por qué? Porque todas las leyes comienzan con una decisión que alguien toma en lugar de nosotros, seremos tentados a hacer algo en torno a esa decisión, encontrar los resquicios en sus palabras, o darle la vuelta a sus requerimientos. Eso es lo que hace la naturaleza de pecado. No importa lo bueno de la ley, qué tan pura o benéfica sea, si no podemos alinearnos con ella, la violamos.

“Pero entonces, ¿lo que es Bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien fue el pecado lo que, valiéndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado. Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena” (Romanos 7:13-16).

Pero no es así con los pactos. Los Pactos se guardan. Punto.

Que entre Jesús. Él es el Gran Yo Soy de los pactos.

Me parece muy interesante que hablemos de guardar los pactos. Por su misma naturaleza y definición, los pactos se guardan. Es posible que nos hemos confundido con la idea de los pactos y los , contratos y hemos visto que esos dos conceptos son intercambiables. Pues no lo son. Las leyes se tienen que sancionar, pero los pactos son una fuerza en sí mismos. Decir guardar los pactos sería como decir pintar de azul el cielo o pintar la nieve de blanco, cuando ya el cielo es azul y la nieve ya es blanca. El pegamento, por definición, ya es un adhesivo , de modo que no tiene qué definirse diciendo que es un pegamento para pegar.

Los pactos se establecen ad infinitum como una cuestión de decisión basada en la devoción. Una vez que se establecen, quedan establecidos a perpetuidad. En Génesis, cuando Dios habla de Su pacto, Él utiliza palabras y frases como: “Estableceré mi pacto”, “esta es la señal del pacto”, “Recordaré mi pacto”, “Este es mi pacto”, y “un pacto eterno”. Nuestro Dios es un Dios que establece pactos permanentes, basados en la devoción, pactos decisivos que simplemente no se pueden violar.

¿Así que cómo tú y yo llegamos a ser personas que viven como Jesús, estableciendo pactos con otros, que no se rompen, por medio de decisiones basadas en la devoción? A fin de responder a esa pregunta, necesitamos volver nuestra mirada a la suficiencia del Gran Yo Soy, no a nuestra propia insuficiencia.

Un guante es un objeto inanimado. Es vacío y sin vida. Sin embargo, introduces tu mano en él y sigue todos los matices de tu movimiento. Cando hablamos de pactos, somos meros guantes hasta que la mano de Dios—por medio de la presencia de Su Espíritu Santo—guía y dirige nuestros movimientos. El Espíritu Santo que vive y habita dentro de nosotros es una ley viva que respira pacto en nuestras vidas. ¿Estás comenzando a ver las implicaciones de largo alcance para la iglesia? Imagina cómo se vería mi iglesia y la tuya si realmente entendiéramos, ¡viviendo y estableciendo pactos unos con otros, ver la vida misma del Espíritu Santo que crea pactos que funcionan en todo lo que hacemos y decimos!

Así que pintemos algunos cuadros de palabras de las cosas que hacemos en la iglesia, y veámoslas por medio de la lente de la ley y la lente del pacto.

Canciones de Alabanza y Adoración

La Ley: “No me gusta que se relegue el antiguo estilo de nuestra música. Lo puedo soportar, pero mi corazón no está en medio”-

El Pacto: “Siempre que puedo, canto una canción de alabanza a Dios. No puedo creer que este es un gran don de Su Espíritu, de nueva vida, de salvación, de gozo. ¡La canción es lo de menos porque mi corazón está lleno!

La Cena del Señor — La Comunión

La Lay: “El Segundo domingo de cada mes es el día de la Comunión. Este nuevo pastor debería saber que, en serio, ¿por qué no puede seguir el programa?

El Pacto: “¡Jesús decidió darme vida al entregar la suya! No existen palabras para describir lo humilde que me siento por Su amor cada vez que bebo de esa copa y como de ese pan. ¡Él es el Pan de Vida!”

Membresía

La Ley: “Yo no entiendo por qué tengo que ser un miembro para poder hacer ciertas cosas en la iglesia. Además, no estoy seguro de estar de acuerdo con todo lo que se hace aquí, de modo que, a menos que se cambie primero. Yo me haré miembro de la iglesia”.

El Pacto: “Amo a estas personas y quiero que sepan que estoy con ellos en todo, lo mismo que Jesús está en todo conmigo. ¿Cómo puedo ser ´todo en todos´ si no somos todos parte de? Me haré un miembro de la iglesia”.

Necesitamos Un Cambio de Corazón

Notemos que yo no dije que necesitamos un cambio de perspectiva. Las perspectivas se basan en la mente, pero la devoción y el pacto se basan en el corazón. Cuando hablamos de establecer pactos unos con otros, necesitamos un cambio de corazón para abandonar nuestra manera transaccional, contractual manera de vivir unos con otros en la iglesia.

Primero, veamos a Jesús como el Gran Yo Soy de los pactos. Él estableció un pacto contigo en Su sangre. Él lo decidió, no tú. Él se entregó a Sí mismo a ti cuando tú no lo hiciste. Él entregó Su vida para que tú pudieras ser salvo.

Segundo, mírate a ti mismo como una extensión de Su pacto. Yo reflejo a Jesús quien establece pactos con las personas, de modo que yo también estableceré pactos con otras personas. Dedicaré mi vida a otros como una cuestión de elección amorosa, no una coerción de fuerza. Moriré a ciertas cosas en mi vida a fin de dar lugar para asegurar que otros encuentren vida en Jesús.

Tercero, reconoce que nosotros no podemos hacer esto por nuestra cuenta. A menos que seamos llenos con el Espíritu Santo, establecer pactos será un ejercicio de futilidad.

Finalmente, examinemos nuestras vidas para ver aquellas cosas en la iglesia, en las que nos hemos involucrado en nuestra manera de guardar la ley y el rompimiento de contratos. Es tiempo de deshacernos de decidir ir a la iglesia basados en contratos y cambiar esa manera al establecimiento de pactos.

Más allá de los contratos, ¡hay poder en el hecho de ser personas de pactos! Así sea, Señor Jesús. Amén.

Brett Heintzman recientemente se sumó como director de Luz y Vida al ser nombrado director de comunicaciones de la Iglesia Metodista Libre – USA. Él sigue siendo director asociado del Ministerio Nacional de Oración. Es el autor de “The Crossroads: Asking for the Ancient Paths”, y “Jericho: Your Journey to Deliverance and Freedom” (La Encrucijada: Preguntando por las Sendas Antiguas, y, Jericó: Tu Camino a la Liberación y a la Libertad, ambos disponibles en freemethodistbooks.com).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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