Lecciones de un Seguidor Temeroso

Mientras la crisis sanitaria del COVID -19 impacta a cada uno de nosotros en maneras profundas y sin precedente, una de las consecuencias más grandes de esta epidemia mundial es la ansiedad y el temor. La ansiedad que hace presa de nosotros por no saber si vamos a contraer el virus y la angustia por las víctimas en los Estados Unidos y alrededor del mundo nos parece abrumadora. Aunado a esto, con la incertidumbre de saber cuándo se relajarán las reglas sobre la distancia social, y podamos volver a algún sentido de normalidad. El temor y la ansiedad se han apoderado de un lugar y se sienten en casa con cada uno de nosotros.

A Dios gracias, el pueblo de Dios ya ha manejado antes el temor. Las historias bíblicas acerca de personas que responden a pesar del temor son poderosos recordatorios para nosotros en medio de esta crisis.

Una poderosa figura bíblica que tenemos como buen ejemplo en cómo enfrentar este temor es un discípulo de Damasco de nombre Ananías. Se nos presenta a Ananías en Hechos 9 (este Ananías es muy diferente al otro hombre llamado Ananías que conocimos en Hechos 5).

La Escritura nos dice que Dios apareció a Ananías en una visión. Dios instruye a Ananías que vaya y ministre a un hombre de Tarso llamado Saulo. Ananías responde y le recuerda a Dios la reputación de Saulo: “Señor”, le dice: “He oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén, y ahora lo tenemos aquí, autorizado por los jefes de los sacerdotes, para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre” (Hechos 9:13-14).

Hasta este punto, si algún enemigo ha tenido la iglesia, ese fue Saulo. Saulo estaba ahí cuando Esteban fue muerto, dando su aprobación a la muerte de Esteban (Hechos 8:1) y estaba entregado con pasión a destruir la iglesia. Hechos 8:3 dice que Saulo iba de casa en casa, y “arrastraba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel”.

Podemos entender la razón de que Ananías tuviera temor de Saulo. Él sabía que ir a ver a Saulo significaba poner su vida en peligro.

Lo que Ananías no sabía es que Saulo había conocido a Jesús en el camino a Damasco. Saulo fue derribado al suelo y confrontado con la realidad de que había estado trabajando en contra de Dios en lugar de ser un siervo Suyo. Saulo escuchó estas palabras que cambiarían su vida y su destino para siempre: “Yo soy Jesús, a quien tu persigues” (Hechos 9:5). Saulo ya no sería el mismo, sería instrumento de Dos para llevar el evangelio a los gentiles.

Dios había escogido a Ananías como Su instrumento de sanidad para ministrar a Saulo. Cuando Dios escucha sobre el temor de Ananías, Dios le dice a Ananías. “¡Ve!”.

¿Cuál sería la respuesta de Ananías? Él estaba temeroso y tenía miedo por su propia seguridad. Hechos 9:17 nos dice cómo respondió Ananías: “Ananías se fue… llegó a la casa”. ¡Hablemos sobre la obediencia en frente del peligro! Ananías siguió la orden de Dios y fue a ver a Saulo.

Una escena increíblemente inspiradora se desarrolla cuando Ananías se encuentra con Saulo por primera vez, le dice: ´Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo´. Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas, y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado (Hechos 9:17-18).

Este temeroso seguidor de Cristo fue usado poderosamente por Dios para llevar sanidad y llenura del Espíritu Santo. Dios llamó a Ananías a que respondiera en obediencia a pesar de su temor y ansiedad.

Este es un tiempo para que cada uno de nosotros seamos confrontados con el temor y la ansiedad, y nuestra falta de habilidad para predecir lo que nos depara el futuro. Como Ananías queremos ser el pueblo que responde en obediencia de cara a nuestro diario temor y ansiedad.

En actitud de oración consideremos las siguientes preguntas:
• ¿Cómo sabrán las personas de tu círculo de influencia sobre tu amor y cuidado por ellas?
• Entendiendo que Dios puede manejar nuestra ansiedad y temor, ¿has podido expresar tus actuales sentimientos a Dios?
• A la vez que somos conscientes de las reglas sobre la distancia social establecidas para nuestra protección y la protección de los demás, ¿cómo puede Dios estar llamándonos a ministrar de una nueva manera durante esta situación?
• ¿De qué manera ha servido este tiempo de confinamiento en tu casa para profundizar tu relación con Dios?
Estoy muy agradecido por los seguidores temerosos como Ananías que nos recuerdan que esta actual realidad no nos impide que cumplamos los propósitos de Dios.

El Obispo Matt Whitehead, D. Min, supervise los ministerios Metodistas Libres en el Occidente de los Estados Unidos y también en África. Fue elegido como obispo principal de la Iglesia Metodista Libre – USA, en la Conferencia General de 2019. Anteriormente sirvió más de 20 años como superintendente de la Conferencia Noroeste del Pacífico después de 17 años de ser un pastor local.

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