Las Libertades de los Metodistas Libres

No nos sorprende que los expertos en negocios hayan identificado la importancia de un modelo de negocios “basado en valores, sustentable” (fmchr.ch/valubiz). Reconociendo que los valores esenciales fuertes proporcionan energía y dirección para alcanzar exitosamente una meta digna, estos expertos encontraron que estos valores son de la mayor importancia con el tiempo al energizar continuamente no solo los que están inmersos en los negocios, pero también los que llegan a ser patrocinadores leales y colaboradores dentro de esa empresa. Esto ha sido el resultado de las libertades que compartimos y que nos han dado forma a nosotros los Metodistas Libres.

Basados en los valores de Jesucristo según se expresan en el corazón y mente de Juan Wesley y B. T. Roberts, los Metodistas Libres somos un pueblo que ha sido energizado continuamente por nuestras libertades. Estos valores esenciales no solo dirigen nuestra obra, pero también proporcionan una fuerza energizante al interior de esa obra. Fácilmente identificados como los valores enseñados por Cristo, y reflejando nuestro concepto Wesleyano de la mezcla de santidad individual y social, nuestros valores Metodistas Libres obran en nosotros un cambio individual, a la vez que enfocan nuestra obra para cambiar nuestra sociedad de manera colectiva.

Así como nuestra “teología de amor” Wesleyana, o “teología relacional” nos define como que “amamos a Dios, amamos a la gente y hacemos discípulos”, este fundamento teológico nos ha obligado a construir una estructura de libertad que lleva consigo el Metodismo que hemos heredado, y lo expresa en maneras únicas de definirlo en la manera en que nos tratamos unos a otros. Aunque hay variadas expresiones de las libertades de nuestro movimiento, las únicas que nos proporcionan la mayor sinergia y energía han sido expresadas como:

  1. Libertad de todas las razas para adorar juntas y en unidad.
  2. Libertad de hombres y mujeres para ser tratados con respeto, y usar sus talentos igualitariamente en la iglesia, en el hogar y en el mundo.
  3. Libertad de los pobres de ser tratados con dignidad en la iglesia y con justicia en el mundo.
  4. Libertad de laicos y clérigos de recibir igual autoridad y posiciones con poder de decisión al interior de la iglesia.
  5. Libertad del Espíritu Santo para inspirar nuestra adoración.

Libertad de todas las Razas de Adorar Juntas en Unidad.

Los Metodistas Libres fueron, y son abolicionistas. Esta justicia social proviene de un profundo lugar de amor y respeto por todos los pueblos. Reconociendo que todas las personas son creadas a la imagen de Dios, y que todos los hermanos y hermanas dentro de Su familia. Acudimos a nuestro Padre con nuestros brazos cerrados en solidaridad con todos Sus hijos. El pecado del racismo en todas sus variadas formas es un mal que nosotros no toleramos. Trabajamos con diligencia para reunir a todos los pueblos en congregaciones multiculturales, conferencias y comunidades cristianas. Que somos imperfectos y aún no hemos alcanzado la plenitud de este valor solo nos impulsa a trabajar aún más arduamente por justicia para todos.

Continuando la obra de B. T. Roberts que fue un abolicionista de la década de 1860, en nuestros días trabajamos para acabar con la esclavitud a través de nuestro Movimiento Libérate (setfreemovement.com). Bajo la dirección de Kevin Austin, estamos trabajando juntos para acabar con la esclavitud sexual y financiera de los desvalidos de nuestro mundo. Representados principalmente por mujeres y niños, estos esclavos modernos han perdido la libertad que Cristo les vino a dar.

En otra trinchera, estamos trabajando por medio de nuestros servicios de inmigración para proporcionar soluciones legales a aquellos que han llegado a los Estados Unidos em busca de una vida mejor para ellos y sus familias. Estas clínicas legales son reconocidas por nuestro gobierno y personas de buena voluntad para ayudar de maneras tangibles a liberar a las personas de la vulnerabilidad que experimentan por prácticas a menudo esclavizantes que se producen a causa de un estatus de indocumentados.

La relación final de todos los cristianos fue descrita por Juan cuando Dios le reveló la vida que todos compartiremos en el cielo. Comenzando aquí en la tierra, nos estamos preparando para ser un pueblo unido “de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas” (Apocalipsis 7:9). Cuando comparezcamos delante de Dios en adoración. Esta libertad del racismo y expresión vital de unidad como un valor de Dios que como Metodistas Libres tomamos con seriedad.

Libertad como Hombres y Mujeres, de ser Tratados con Respeto, que usen sus Dones igualitariamente en la Iglesia, el Hogar, y el Mundo.

Después de una larga discusión que fue iniciada por B. T. Roberts en los 1800. Los Metodistas Libres se han unido en la evaluación de la igualdad entre hombres y mujeres. El curso devastador del pecado original que fue la causa de que las mujeres fueran dominadas por los hombres creó un mundo patriarcal, pero que ha sido restaurada por la obra de Jesucristo. Jesús reveló esta restauración por Sus interacciones transformadoras con mujeres en los evangelios. Pablo proclamó en Gálatas 3:28 que debe haber igualdad entre hombres y mujeres como entre las razas porque “todos son uno en Cristo”. Por esta razón, los Metodistas Libres consideran no solo el género de una persona, pero también el llamado y los dones  de Dios a fin de determinar si una persona está destinada a ser un líder, incluyendo a los que han sido ordenados debidamente como presbíteros dentro de la iglesia. Así los Metodistas Libres trabajan para liberar a todas las personas de los arbitrarios límites aplicados a las mujeres, a fin de que la iglesia pueda, tanto por precepto como por ejemplo, cumplir con la obra redentora de Dios.

Aunque aún faltan aquellos que pertenecen a la corriente general de la fe cristiana que no comprenden esta tremenda libertad que Jesús nos dio. Los Metodistas Libres siguen proclamando esta libertad. La representativa de eso, la obra seminal de B, T. Roberts: “La Ordenación de Mujeres” ha sido editada y reimpresa para adaptarla a las sensibilidades y tendencias académicas (fmchr.ch/owbw). También son representativos el Proyecto Junia lidereado por Kate Wallace Nunneley y Gail Wallace (juniaproject.com).

Libertad para los Pobres, de ser Tratados con Dignidad en la Iglesia y con Justicia en el Mundo.

La esclavitud de los pobres y vulnerables continúa siendo una realidad dentro de nuestro mundo. Las distinciones de  falta de equidad de la clase socioeconómica a menudo se extiende aún a la iglesia cuando el estatus y la deferencia se concede a los pudientes, mientras que los pobres son de alguna manera menospreciados. La libertad de este mal es la tercera libertad de los Metodistas Libres. Estamos comprometidos a dejar las distinciones y prejuicios socioeconómicos fuera del santuario, e invitamos a todas las personas a una verdadera comunión y aceptación de nuestro compromiso de mostrar a todos el amor de Cristo.

Este compromiso es puesto en acción al exterior del santuario cuando procuramos justicia para los pobres y vulnerables sujetos a un sistema de educación que se encuentra por debajo de la norma, porcentajes de encarcelados más altos, y una salud pobre debida a la falta de nutrición y programas de asistencia. Aunque Jesús dijo que a los pobres siempre los tendremos con nosotros. También nos pide que atendamos a los más pequeños entre nosotros (Mateo 25).

Libertad de Laicos y Clérigos de recibir Igual Autoridad y Posiciones con Poder de Decisión al Interior de la Iglesia.

Los Metodistas Libres están comprometidos a darle fin al dominio de la iglesia por parte de los ministros, y a la formación de una colaboración consistente con ministros y laicos trabajando juntos para llevar a cabo la obra de Dios. Esta autorización a los laicos de utilizar sus dones espirituales al mismo nivel de aquellos que han recibido dones pastorales enriquece todos los aspectos de la vida en la iglesia, y es una protección en contra del abuso institucional.

Esta igualdad nos está obligando cada vez más a reconocer la necesidad de que la iglesia invierta en líderes no solo ministeriales, pero que también funcionen dentro de las arenas de los negocios, la academia y la comunidad. Reconociendo el principio de igualdad Wesleyano y Metodista Libre basado en el amor de Dios por todos. Los Metodistas Libres valoran la educación de todo el pueblo. Por eso establecimos y respaldamos los colegios y universidades para expresar el valor que damos a la educación holística que integra la fe con la práctica a fin de preparar estudiantes que sirvan a Dios en lo que Él los quiera utilizar.

Libertad del Espíritu Santo para Inspirar nuestra Adoración.

A menudo, dentro de la corriente evangélica, el valor de un estilo específico de adoración es lo que define al grupo. Los Metodistas Libres valoran el liderazgo del Espíritu Santo, y reafirman la libertad de cada congregación de seguir la dirección del Espíritu Santo en la manera en que deben adorar y expresar su devoción a Dios. Como consecuencia, no hay una normativa en el estilo de adoración dentro de las Iglesias Metodistas Libres. Algunos adorar en el estilo litúrgico con oficios diarios mientras que otros adorar al estilo carismático con coros de alabanza. La mayoría ha llevado esta libertad hasta crear una mezcla de estilos de adoración que reúne una comunidad de personas de todas las edades y crea una familia de Dios que lo mismo acepta tanto la liturgia y el año cristiano como los coros más recientes y los servicios de oración. La adoración incluye no sólo la música de alabanza, el estudio de la Escritura, y la recepción del Sacramento, incluye también compartir la vida en comunidad.

De manera similar, el discipulado es una singular maduración de la fe en un proceso que puede culminar utilizando una variedad de métodos. Único en la cultura, edad, educación y tradición, cada congregación, cada pastor y maestro tiene la libertad de descubrir el método que mejor se aplica a su comunidad. Esta dependencia en el Espíritu Santo es una marca definida de nuestro movimiento Metodista Libre.

Al enfatizar estas cinco libertades, se levanta un arco de libertad que parte desde el legalismo y se ha convertido cada vez más en una característica definitoria del movimiento Metodista Libre. No siempre ha sido así, Históricamente, la libertad se experimentó en el Movimiento de Santidad del siglo 19 cuando nos declaramos libres del poder del pecado mediante la obra santificadora del Espíritu Santo. Sin embargo, en generaciones subsecuentes, se convirtió en una lista de reglas que cada miembro estaba obligado a obedecer si quería no solo pertenecer como miembro, sino también para demostrar que era alguien que había sido santificado.

Durante las últimas del siglo 20, este énfasis en la adherencia externa a leyes que había esclavizado a los fariseos fue transformada sistemática y entusiastamente por los Metodistas Libres, de tal manera que una identidad enfocada en Cristo se ha convertido en nuestra meta. Esta libertad del legalismo a tenido un profundo impacto cuando el amor de Cristo ha llegado a ser nuestro valor energizante, a diferencia de la obediencia a un conjunto de reglas disciplinarias. Este valor ha revivido el movimiento Metodista Libre al convertirse el amor de Dios en una experiencia dentro de nuestras iglesias cuando nosotros abrazamos a todas esas razas, honramos tanto a mujeres como a hombres, afirmamos el valor de los pobres y los vulnerables, colaboramos lo mismo con laicos que con ministros, y celebramos y adoramos según el Espíritu Santo nos guía y nos transforma como discípulos de Cristo. Esta libertad de la religión a la relación nos impele a amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, fuerzas y mente, mientras amamos a otros como nos amamos a nosotros mismos (Mateo 22:37-39), y nos proporciona el valor primario de nuestro movimiento Metodista Libre.

La iglesia de Jesucristo en cada generación tiene su propia y única expresión. De manera creciente, la energía que surge de nuestros valores Wesleyanos-Metodistas Libres está impulsando nuestra generación hacia adelante en pos de Cristo. Con el amor como nuestro valor primario, y las cinco libertades como nuestra expresión de ese amor. Los Metodistas Libres se están expresando en una forma de evangelio que llega a un mundo quebrantado que a menudo se encuentra sumido en el dolor del aislamiento. Al expresarlo a los adultos jóvenes de esta generación hay una resonancia con nuestros valores y libertades que encienden un movimiento “sustentable, basado en valores” con el que ellos no solo se identifican sino que lo abrazan con mucho entusiasmo. Ese es el resultado de la libertad de amor, transformadora, que encontramos en Cristo.

Denny Wayman, D.Min., es el Superintendente principal de la Iglesia Metodista Libre del Sur de California y el autor de “Healty Biblical Communities” (Comunidades Bíblicas Sanas) (fmchr.ch/fmbooks).  Recientemente culminó 40 años de servicio como pastor titular de la Iglesia Metodista Libre de Santa Bárbara.

 

Written By
More from Denny Wayman

Música de Adoración en los Cines

Aún si el nombre Hillsong no te parece familiar, probablemente has pasado...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *