La Verdad Desnuda – Pasando de Segunda a Primera Mano

Recientemente, tuve una experiencia perturbadora que deseo compartir contigo. Sucedió mientras leía la Escritura (sorpresa, sorpresa). Me gustaría invitarte a que te unas conmigo mientras te comparto un testimonio, una confesión y una exhortación.

Un Testimonio

Algo de trasfondo: Durante mis estudios teológicos, tomé un curso que me introdujo a los escritos de Soren Kierkegaard. Adopté una de sus técnicas al examinar la Escritura. Es una técnica muy simple, pero muy sana. Aquí la tenemos: Al examiner un texto, hazte dos (y lo he aprendido) peligrosas preguntas:

  1. ¿Qué me está diciendo a mí este pasaje?
  2. ¿Qué dice este pasaje acerca de mí?

Sencillo pero—creeme—no es tan sencillo.

Otra pieza de trasfondo: La organización con la que trabajo, ShareWord Global, está singularmete enfocada en el evangelismo. Encendemos, alimentamos, entrenamos y equipamos a la iglesia local para que sea decidida en su testimonio, doméstico y externo, apoyo de todo corazón la dirección que nos da el Obispo Matt Whitehead en el articulo de Punto Focal del mes pasado: “Este crecimiento explosivo fuera de los Estados Unidos es algo que debe hacernos sentir orgullosos como familia ministerial. Pero también anhelamos el día cuando esa clase de impacto se experimente aquí en los Estados Unidos”.

Dado que este es el deseo de la Iglesia Metodista Libre – USA, nos sentimos honrados en caminar con ustedes como colegas en este ministerio. Recientemente me he sentido inclinado a hacer estudios en busca de comprender el estado del evangelismo en la iglesia estadounidense. Uno de los fascinantes artículos con los que me encontré fue escrito por Kevin Palau, hijo del evangelista Luis Palau. Dos declaraciones que él hizo dentro de este artículo saltaron frente a mí, y me gustaría compartirlas contigo:

“Hay muchos dentro de la comunidad Cristiana que tienen hambre de una fe que regularmente experimenta el sentido sobrenatural, y el más grande sentido de autoridad espiritual. En mi experiencia esto conduce a un testimonio más valiente”.

“Donde he visto comunidades que son renovadas en su amor por Jesús, veo una más grande valentia y deseo de orar y compartir la fe” (fmchr.ch/barnare).

Como yo lo vi, esto es lo que él estaba diciendo realmente:

Un encuentro poderoso de Jesús + consciencia de autoridad espiritual – un testimonio valiente.

Mientras más reflexiono en este axioma, más me convenzo de su verdad… es la verdad desnuda. Si tú no has tenido un encuentro personal con el Jesús resucitado, no tendrás un testimonio valiente. Si no has llegado a apreciar totalmente los derechos y privilegios que están a tu alcance como parte de la familia del Altísimo Dios, luego no tendrás un testimonio valiente. Es la combinación de estas dos cosas que Hechos 2 y 4 nos enseñan la que producirá un testimonio valiente.

Con lo anterior como trasfondo, pasemos ahora a mi reciente testimonio. Decidí leer el libro de Los Hechos de un tirón y aplicar mis preguntas a Kierkegaard mencionadas arriba. El resultado fue paralizante momentáneamente. Dios me reveló algo muy claramente.

Una Confesión

Mi testimonio necesita ser más resuelto.

Ahora estoy en problemas. He estado preparando un artículo sobre tener un testimonio valiente, y Dios me revela que mi testimonio no es lo suficientemente valiente, y lo que es peor, ahora tengo el conocimiento de los ingredientes de un testimonio valiente.

Testimonio valiente = encuentro con Jesús + autoridad espiritual.

¿De modo que cuál es mi problema? ¿Necesito el encuentro personal de Jesús? ¿O no estoy utilizando el poder de mi autoridad espiritual como un hijo redimido de Dios en Cristo? ¿O es un poco de los dos? Esta es la verdad desnuda…

Es en este torbellino que Dios me dio el texto de Hechos 19:13-16 para mi consideración. Te lo ofrezco como una exhortación el dia de hoy.

Una Exhortación

Notemos el cuidadoso lenguaje utiizado por Lucas en el versículo 13. Parece que los exorcistas judíos utilizan un lenguaje que los aleja de alguna manera de Jesús: “En el nombre de Jesús el que predica Pablo…” Parece ser un resquicio en el lenguaje, indicando que estos exhorcistas judíos no declaraban a Jesús como Señor personal, más bien están invocando Su nombre algo así como una encarnación. Se requiere evidencia adicional de este matiz antes de formular una aplicación. Afortunadamente, dicha evidencia viene en el versículo 15b: “Conozco a Jesús, y sé quién es Pablo, pero ustedes ¿quiénes son?”

Leyendo en el griego vemos que el verbo usado para la palabra “conocer” cambia entre ambos usos. Así es como se vería en el idioma griego:

“A Jesús yo ginosko, y a Pablo epistamai, ¿pero ustedes quiénes son?

Para tener un buen sentido de la diferencia, contrastemos Juan 10:14-15 contra Hechos 15:7 y veamos cómo la palabra “conocer” se utiliza de manera diferente.

“A Jesús conozco (pues ya lo he tratado antes), y he oído de Pablo (pues lo he visto antes; él lo sigue a Él. Pero a ustedes … a ustedes no los conozco. Ustedes son unos farsantes”.

Mis sospechas ahora se confirman, y también mi exhortación. Es esta: La fe de segunda mano no puede, ni debe invocar el poder del nombre de Jesús.

El Camino de la Cruz

¿Cómo nos pasamos de una fe de segunda mano a una fe de primera mano? Un compromiso real con Jesús implica mucho más que ir a la iglesia, orar y leer la Biblia ¿De modo que cómo lo hacemos? A Dios gracias, este mismo libro nos da la respuesta: “Es necesario pasar por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios” (Hechos 14:22)-

La manera de ir de una fe de segunda mano a una fe de primera mano es el camino de la cruz. El Jesús que nosotros seguimos fue a la cruz y nos dice que lo sigamos. Nosotros tenemos que tomar la cruz. El compromiso con Jesús no es solo cuestión de una confesión de fe; es también una cuestión de unirnos a Él enfrentando los poderes del mal. El demonio conoce a Jesús porque él ha enfrentado antes a Jesús en el mismo camino. Por eso es que el demonio conoce  a Jesús y lo respeta. Pablo va por la vida enfrentando los poderes del mal. Por eso es que el demonio sabe que él tiene la autoridad de invocar el nombre de Jesús. El mal reconoce nuestro poder sólo cuando verdaderamente reconocemos el poder de Jesús en nuestras propias vidas.

El himnólogo A. H. Ackley no se equivocó: “Hay poder, poder en la cruz”. El poder para nosotros está en cargarla, y esa es la verdad desnuda.

Dave Kenny es vicepresidente del crecimiento doméstico de SharWord Global (sharewordglobal.com). Es poseedor de un título de Bachiller en Teología de la Universidad de Chester y anteriormente sirvió con los Ministerios Iternacionales Ravi Zacharias, regionalmente expande el ministerio por medio de redes de Iglesias, planeación de eventos y ministerios de campus. Las cosas que atraen a Dave en el ministerio son el evangelismo y la iglesia local. Él y su esposa Jacinda, tienen cinco hijos.

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