La Membresía Tiene Consecuencias

Por el año de 1905, una pareja emigró de Lancashire, Inglaterra, a las ondulantes praderas de Saskatchewan, Canadá. Apenas, andaban en sus 20 años de edad y pensaban que convertirse en colonos en el Nuevo Mundo les daría un futuro más brillante que si se quedaban en su pueblo de minas de carbón en Inglaterra.

Sin embargo, muy pronto después de haberse establecido tres millas al sur del pueblo más cercano, la joven esposa enfermó tanto de nostalgia, que más tarde afirmó: “Pensé que me moriría.” En un esfuerzo por ayudarla, el joven esposo tomó la carreta y la llevó a la iglesia un domingo. La semana siguiente, el ministro vino a su rancho y los encontró en el jardín, pero no mostró ningún interés verdadero en ellos.

El domingo siguiente, ellos visitaron otra iglesia con los mismos resultados. Luego, al tercer domingo, asistieron a una nueva iglesia que había sido recientemente reparado con una fachada nueva de madera blanca. El rótulo decía: “Metodista Libre. Cuando el ministro vino a verlos, comenzó a formarse un lazo entre ellos.

Con el tiempo, la joven inglesa se convirtió. Llegó a ser una verdadera creyente en Jesucristo. Se unió a la iglesia. Algunos de los miembros de la congregación vinieron a su modesta casa para “reuniones campestres de oración.” La pareja encontró compañerismo que nutrió su fe y acabó son su nostalgia.

Yo soy un descendiente de aquella pareja. Años después fui alimentado por la misma congregación. Convertido a la edad de 16 años, ingresé a la iglesia. La denominación me dio oportunidades educativas, me ordenó, y puso ante mí más desafíos para servir al Señor de los que yo podía aprovechar por completo. Los beneficios han alcanzado también a nuestros hijos y nietos.
¿Cómo hubiera podido mi madre adivinar que al recibir su membresía después de haber venido a la fe en Jesucristo, que su decisión afectaría a sus hijos, nietos, bisnietos, y aún tataranietos? La membresía en una iglesia puede tener buenas consecuencias a largo plazo.

More from Bishop Emeritus Donald N. Bastian

Música de Adoración en los Cines

Aún si el nombre Hillsong no te parece familiar, probablemente has pasado...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *