LA IGLESIA COMO UN CUERPO

Un meme popular muestra una apacible fotografía de un bote de remos y estas palabras: “La religión es alguien en la iglesia pensando en estar pescando. Relación es alguien pescando pensando acerca de Dios”.

 

La filosofía afirma otra idea popular: “No necesito ir a la iglesia. Puedo adorar a Dios en cualquier lugar”. La idea suena atractiva por algunos días, pero ¿es verdadera? ¿Por qué es importante ser parte de la comunidad de una iglesia?

 

La iglesia es importante porque todas las partes son necesarias en la Misión de Dios.

 

“Ahora bien, el cuerpo no consta de un solo miembro sino de muchos. Si el pie dijera: «Como no soy mano, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo… En realidad, Dios colocó cada miembro del cuerpo como mejor le pareció… El ojo no puede decirle a la mano: “No te necesito.” Ni puede la cabeza decirles a los pies: ´No los necesito.´” (1 Corintios 12:14–21).

 

Hace nueve años, los doctores me dijeron que necesitaba un trasplante de riñón. El riñón es necesario para desechar las cosas que de otra manera te envenenarían. Este cuerpo no habría podido durar mucho tiempo sin un riñón.

 

Dios hizo la iglesia como un cuerpo a propósito. Él lo hizo como una persona que ve bien (espiritualmente hablando) puede ver lo que otros no pueden. Otra persona que tiene un corazón apasionado por la justicia despierta a otros que tienen menos “corazón”. Alguien que escucha la cultura que le rodea da a los demás su visión.

 

Es parte de Su naturaleza — el Dios Triuno. Cuando actuamos como un cuerpo, actuamos más como Él. Cuando una de las partes no contribuye con ideas, servicio, personalidad o tiempo, la misión de la iglesia no está completa. No ser parte es un asunto mucho más importante que sólo un lugar vacío en la Fila 4.

 

La iglesia es importante porque es el invernadero de Dios para el Crecimiento.

 

Cuando Jesús dice a sus Discípulos que serán conocidos porque se aman unos a otros, Él presupone que no podemos representar a Dios fuera de una comunidad. Si estamos tratando de ser seguidores solitarios de Jesús, estamos fallando. Quizá estemos mostrando a una gran persona ante el mundo, pero ellos no necesitan otra gran persona. Ellos necesitan un lugar donde una persona que no es grande puede aprender a ser completa.

 

La iglesia local es el invernadero para nutrir retoños robustos que se convierten en plantas que alimentan la belleza del mundo. La Iglesia es la incubadora donde el bebé toma la fuerza para salir y lograr ser para lo que fue creado.

La iglesia es el lugar que Dios planificó para que Su pueblo aprenda unos de otros, practiquen como vivir juntos, y muestren al mundo cómo es una familia del Dios viviente. Sí, tenemos podcasts para aprender, pero ellos no remplazan las “desorganizadas” interacciones cara a cara con compañeros seguidores quienes nos necesitan tanto como nosotros necesitamos de ellos para afilarnos unos a otros hacia la santidad.

 

“No hay tal cosa como la religion solitaria”, escribió John Wesley. “`Santos solitarios’ es una frase no más consistente con el evangelio que la frase santos adúlteros. El evangelio de Cristo no conoce más religión que la social; más santidad que la santidad social”.

 

La Iglesia es Importante porque Dios usa nuestras Fallas.

 

La iglesia merece algo de crítica. Hemos visto a otros como proyectos HGTV que necesitan una gran cantidad de trabajo y que ya están por encima del presupuesto. Hemos sido amigables pero no amamos, invitadores pero no nos alegramos con los visitantes, somos un grupo pero no una comunidad. Hemos luchado por las minucias pero hemos sido negligentes para luchar por lo que es importante. Hemos acusado a las generaciones jóvenes de compromiso cuando todo lo que han hecho es hacernos sentir incómodos.

 

Pero es posible que Dios quiera usar ese dolor para hacer de Su iglesia un mejor lugar. Una persona herida que permanece puede asegurarse que la siguiente persona que entre por las puertas no termine siendo lastimada. Las personas heridas pueden enseñar a Su pueblo las mejores lecciones acerca de la empatía y la integridad.

 

Cuando Dios diseñó a la iglesia, Él nos llamó un cuerpo. Él tenía en mente un pueblo que caminara unido, hacia el mismo lugar, con el mismo objetivo. Él no tiene una fotografía de ojos individuales, narices y rodillas estando dispersas y diciéndose unos a otros, “Hey, estoy bien, Estoy aquí alabando a Dios a mi manera. Pero todo está bien”.

 

La iglesia está destinada para sacudir las puertas del infierno. Es una gloriosa aventura ser una parte del conjunto. Es sumamente ineficaz cuando una persona solitaria, golpea las puertas con un bate de béisbol, Jesús dio su vida por la iglesia, por nosotros y Él nos pide ser Su imagen aquí hasta que Él venga.

 

 

 

PARA DISCUSIÓN

 

1

¿Por qué hay tantas personas que creen que no necesitan de la iglesia?

 

2 ¿Podrían los indecisos sentirse bienvenidos en tu ifglesia?

 

JILL RICHARDSON es una pastora Metodista Libre, esposa y madre que comparte acerca de la gracia de Dios por medio de sus palabras, sus escritos (jillrichardson.com), y su vida

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