El Viaje de la Mayordomia

Cuando haces un viaje con algún amigo o un miembro de tu familia, aprendes mucho acerca de esa
persona.

Para algunos, el viaje tiene qué ver con el destino. Para otros, con el plan de viaje.

“¿Viajamos en avión o en automóvil?” “Veamos en Internet para ver si falta algo”. “Hay tantas cosas qué ver y hacer. ¿Cómo sería posible hacerlas todas?”.

Al igual que la preparación de un viaje, la buena mayordomía incluye revisar las prioridades y desarrollar un plan. Si queremos permanecer unidos, la mayordomía tiene qué ver con relaciones y en escuchar a las personas que nos rodean. Necesitamos ser sensibles hacia las personas que viajan con nosotros. El plan tiene qué ser lo suficientemente flexible para permitir que todos permanezcan unidos y que juntos lleguen a la meta.

Aprender y practicar la buena mayordomía mejora las relaciones con el o la cónyuge, con los hijos y los amigos.

Nuestra relación con Dios se define en parte por el uso cuidadoso que hagamos de lo que Él ha puesto a nuestro cuidado: tiempo, talentos y posesiones.

Parábola de Oro
En Mateo 25:14-30, Jesús nos habla de un hombre que va a realizar un viaje y reúne a sus siervos para delegarles responsabilidades.

“A uno le dio cinco mil monedas de oro, a otro le dio dos mil, y a otro mil, a cada uno de acuerdo a su capacidad. Luego se fue de viaje” (v.15).

Los primeros dos siervos duplicaron la inversión de su amo, pero el que había recibido una bolsa cavó un hoyo y enterró el oro de su amo.

Cuando el dueño regresó, le dijo a cada uno de los primeros dos siervos: “Hicieron bien, siervos buenos y fieles en lo poco, les pondré a cargo de mucho más. ¡Vengan a compartir la felicidad de su señor!” (vv.21, 23)

Sin embargo, el amo dijo que no le había agradado el “siervo malo y perezoso” (v.26) que enterró el dinero cuando debía haber puesto “el dinero en el banco, para que a su regreso lo hubiera recibido con intereses” (v.27).

A través de todas las Escrituras, Dios nos enseña a ser buenos mayordomos. La Biblia contiene cuatro veces más pasajes relacionados con la mayordomía y el dinero que los que se relacionan con la oración y la fe juntas.

Un Amo Generoso
Si tenemos fuerza física y salud, deberíamos considerar estos dones de parte del Señor con los que podemos trabajar y ganar dinero. Mientras más trabajamos, más tentados nos sentimos a pensar que todo lo que tenemos es nuestro. Pero debemos recordar que Dios es el proveedor de todas las cosas buenas de la vida.

Según Santiago 1:17: “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde el Padre que creo las lumbreras celestes, no cambia como las sombras”.

Diversifica las Inversiones
El amo escogió a tres siervos para que se encargaran de lo suyo mientras él estuviera lejos. Seleccionar un solo siervo pudiera tener mucho riesgo. ¿Qué si ese siervo fracasara? Era mucho menos probable que fracasaran los tres.

Diversification reduced the risk for failure.From biblical times totoday, diversification remainsan important principal in investing.

La diversificación reducía el riesgo del fracaso. Desde los tiempos bíblicos hasta hoy, la diversificación sigue siendo un capital importante en la inversión.

“Comparte lo que tienes entre siete, y aún entre ocho, pues no sabes qué calamidad pueda venir sobre la tierra” (Eclesiastés 11:2).

Toma Riesgos
En los años finales de sus vidas, muchas personas ya casi no hacen cosas nuevas, como regresar a la escuela o compartir a Cristo con un vecino. Muchas veces las personas tratan de no correr riesgos, aùn asì, la Escritura nos anima a correr riesgos por Cristo.

En Mateo 16:24-27: “Jesús dijo a sus discípulos: ‘si alguien quiere ser mi discípulo, tiene qué negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará. ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida? Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada persona según lo que haya hecho’”.

Crecimiento Piadoso
El Señor es el que da la ganancia. Nosotros solo hacemos lo que nos corresponde.

En 1 Corintios 3:6-8, Pablo dice: “Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que no cuenta el que siembra ni el que riega, sino sólo Dios, quien es el que hace crecer. El que siembra y el que riega están al mismo nivel, aunque cada uno será recompensado según su propio trabajo”.

Comparta Relgalando
Si tú no compartir relagando, puedes llegar a ser una presa a lo largo del camino.

En Zimbabue, los cazadores hacen un pequeño agujero en una calabaza grande, la cuelgan en un lugar sobresaliente y adentro le colocan un puñado de cacahuates (maníes). Un curioso mono ve lo que está adentro, encuentra los cacahuates y trata de tomar tantos como pueda. Debido a que la mano del mono es ahora muy grande para sacarla del agujero, se convierte en la presa del cazador.

“No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar”
(Mateo 6:19)

Acumular tesoros en la tierra es como meter la mano en la calabaza. Comparta ragalando es vital para el éxito.

Dios nos da crédito por nuestra generosidad. Pablo agradece a los Filipenses por la ayuda que le han dado, y luego añade: “No digo esto porque esté tratando de conseguir más ofrendas, sino que trato de aumentar el crédito a su cuenta” (Filipenses 4:17)

Tim Burkhart es el vicepresidente de propiedades y planeación de la Fundación Metodista Libre y presidente/jefe oficial operador de GuideStream Charitable Gift Fund. También es delegado de la iglesia a la que asiste, Iglesia Metodista Libre Luz y Vida, de Avon, Indiana.

Colaboradores del Maestro
Somos colaboradores de la obra de Dios. Esta colaboración profundiza nuestra relación con Él. Dios pone sus dones a nuestro cuidado, espera que nosotros se devolvamos relagando en la capacidad que tenemos.

“Somos colaboradores al servicio de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios” (1 Corintios 3:9).

En el Nombre de Jesús
Tu papel es el de ser el encargado, gerente y mayordomo de todo lo que Dios pone a tu cuidado. No hacer nada puede ser el riesgo más grande de todos.

Pablo dice: “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él… Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor”
(Colosenses 3:17, 23-24).

Cómo es tu mayordomía el día de hoy? ¿A dónde te estás llevando tus planes? ¿Qué apariencia tiene tu destino?
Tus respuestas son importantes. Sigue a Jesús y continúa tu camino.

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