¿Donador de Órganos?

Siendo un varón afroamericano de 55 años, en un ambiente institucional que es bombardeado todos los días con decisiones de vida y muerte, mi propia inmortalidad se hizo inevitable. Yo ciertamente no negaba que la muerte es parte inevitable del ciclo de la vida, sin embargo, en estos y en otros casos que no involucran la donación de órganos, crea un escenario “en plena cara” que me hizo marcar una pausa.

La popular cantante Tori Kelly recita estas palabras como el estribillo de la canción “Question”, de su álbum de góspel, “Hiding Place” de 2018: “¿Qué pasa cuando la sanidad nunca llega? ¿Nos paramos y maldecimos el cielo o levantamos nuestras manos para sentir el sol? El misterio no se aclara. Por una vez Tu voz quiero escuchar. ¿Qué pasa cuando la sanidad nunca llega? (fmchr.ch/tkquestions).

Recientemente terminé mi período de prácticas en Educación Clínica Pastoral (CPE, por sus siglas en inglés), y he tenido el privilegio de dar apoyo y ministrar a personas que se han visto frente a la necesidad de decidir sobre los restos de algún ser amado. He participado con los miembros del grupo interdisciplinario durante reuniones familiares, así como con compañeros capellanes dando apoyo familiar y de personal. En el servicio, he asistido en la dirección, planeación, participación y el desempeño de servicios en reconocimiento de la decisión familiar de la donación de órganos.

¿Donador de órganos? Esta es una pregunta que toda persona que solicite una licencia de conducir tendrá que responder.

Esta importantísima respuesta en tu solicitud, una forma legal o una tarjeta de registro de donador puede salvar una o más vidas.

El número de casos que yo encontré, que involucra la donación de órganos con decisiones afirmativas, aunque no es excesivo, me pareció alarmantemente alto con relación a la categoría demográfica con la que yo me identifico (40- a 60- años afroamericano masculino). Las estadísticas me hicieron preguntarme: “¿Está la atención institucional de salud intencionalmente enfocada a los pacientes afroamericanos para la donación de órganos?”

La respuesta a la parte inicial de la pregunta que yo hago—“¿Está la atención institucional de salud intencionalmente enfocada…?” –es un rotundo “sí”, y eso no tiene nada de malo.

Según organdonor.gov, de enero de 2019, más de 113,000 hombres, mujeres y niños se encuentran en la lista de espera nacional de trasplantes, 20 personas mueren al día mientras esperan un trasplante, y cada 10 minutos otra persona se añade a la lista de espera. Este mismo informe revela que solo tres de cada 1,000 personas mueren en situaciones que permiten la donación de órganos. Y, en consecuencia: “cada año, el número de personas de la lista de espera sigue siendo mucho más grande que el número de donadores y de trasplantes”.

Los investigadores Thomas Hugh Feeley y Shin-Il Moon reconocen la clara disparidad en relación con el número de donadores de órganos y los donantes que son necesarios. Debido a que esa disparidad existe, las cifras publicadas representan una necesidad de educación, y los medios de enfrentar los métodos intencionales de “disminuir la brecha entre la necesidad y la disponibilidad de donación de órganos”. Su artículo (fmchr.ch/organed) reconoce: “La tasa de consentimiento de las familias tiene un rango entre 54% y 62% nacionalmente. Este artículo también declara que aproximadamente un 40% de familias de pacientes declinan dar su consentimiento a la donación de órganos de su ser querido fallecido. Tenemos que considerar cuántas más vidas serían impactadas de manera exponencial si moviéramos la aguja del “consentimiento” en algún porcentaje de puntos.

El Estudio Nacional de Donación de Órganos, Actitudes y Conductas recalcó en su resumen ejecutivo que, al documentar los grupos raciales y su apertura a considerar la donación de órganos, los afroamericanos ocuparon el rango de “menos dispuestos” con 9.5% de respuesta con un “definitivamente sí”. Probablemente no nos sorprenda que las personas que no han concedido permiso para donar sus propios órganos fueron “significativamente más afroamericanos o hispanos” (fmchr.ch/dhhssurvey).

La gran cantidad de información disponible con relación a la donación de órganos recae en el descubrimiento de maneras de incrementar los donantes y las donaciones.  Una gran cantidad de estudios apuntan a factores que tienen que ver con la toma de decisiones e influencias, resistencia, falta de disposición y los medios por los que el tiempo de la conversación se relaciona con los beneficios potenciales o daños de las familias que deciden en favor de sus seres queridos.

En un estudio basado en la zona metropolitana de Atlanta, conducido por la Universidad de Emory, me agradó escuchar la confesión y realidad de la conducta que en la que los miembros de la iglesia, en todo su liderazgo confiable de la iglesia, “puede no desear que la iglesia se aproveche de las conductas sobre la salud. …Los clérigos se sentían en conflicto por su responsabilidad de ir más allá de la educación religiosa y espiritual para invadir la educación sobre la salud, pero tenían preguntas sobre el modo de hacerlo de manera efectiva” (fmchr.ch/ehclergy).

La respuesta a la segunda porción de mi pregunta que hice antes—“Es la atención institucional de salud enfocada en los varones afroamericanos”. … puede tener también un resonante “sí”. Y eso no tiene nada de malo.

Mi preocupación inicial era que los pacientes varones afroamericanos cuyas familias eran—según mi perspectiva de la observación racial—inequitativas sujetas a la petición de ser donadores de órganos. Lo que descubrí no fue lo que yo había pensado. Descubrí que el proceso de petición era el mismo para todas las familias que necesitaban tomar la decisión, y yo había estado presente durante una época cuando las familias de los pacientes estuvieron de acuerdo en la donación.

Yo anuncié a mi clase 2019 de graduandos de CPE en prácticas y residentes, que CPE podría estar de acuerdo adecuadamente por el “Examen Cardiopulmonar”. Me parece que yo necesitaba mi propio “trasplante de corazón” al llevarme mi mente a Ezequiel 26:26: “Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne” (NVI).

Por algunos años he estado revisando la casilla en la que uno acepta ser donador de órganos en mi solicitud de licencia de conducir, y ahora, como capellán y pastor, siento una responsabilidad más profunda. Cuando considero (después de revisar los estudios) mi actitud de defensa por la donación de órganos y reconozco que hay personas que pudieran caer en la categoría de los que dudan, y sencillamente necesitan una educación adicional, mi intención es unirme con esos donadores potenciales, afroamericanos y otros.

 

  1. Elliot Renfroe es un presbítero Metodista Libre que sirve como capellán en Westminster Village, en Bloomington, Illinois, y es un miembro de la Junta de Administradores de la Universidad de Greenville, y como miembro del Equipo de Asesores de la Red de Pequeñas Empresas Sustentables (SEED). Anteriormente sirvió como presidente de la Confraternidad Urbana Metodista Libre, y como pastor en la Conferencia Norte Centro.
More from Elliott Renfroe

La Influencia Divina de Dios

Nuestra visión es “llevar integridad al mundo a través de comunidades bíblicas...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *