Discernimiento y Toma de Decisiones

Fundamentos Bíblicos

  • Amós 3:3
  • Romanos 12:1–2
  • Santiago 1:5–6
  • Juan 14:23–26, 16:13–15
  • Hechos 15:1–21

El Caso del Discernimiento

  • Es esencial que nos ocupemos de los asuntos de Dios y no de los nuestros.
  • Reconocemos nuestra propia fragilidad y reconocemos nuestra susceptibilidad a la voluntad propia y los prejuicios personales.
  • La toma de decisiones basada en la confesión, dejar de lado las agendas / prejuicios personales y escuchar a Dios en oración aumenta enormemente la probabilidad de moverse en la sabiduría de Dios en lugar de la sabiduría del hombre.
  • Entendemos que tanto los líderes visionarios como los grupos de personas son capaces de tomar buenas o malas decisiones. El proceso de discernimiento espiritual está destinado a proporcionar un entorno de oración en el que el papel del liderazgo visionario, las contribuciones de otros dones espirituales y el objetivo de una amplia propiedad se mantienen en tensión.
  • El acuerdo alcanzado a través del discernimiento spiritual es más poderoso y menos divisivo que el proceso de la regla de mayoría. Una vez que el proceso se logra, avanzamos juntos como uno solo, celebrando igualmente el éxito y asumiendo nuestra responsabilidad por el fracaso.

Guía General

  • Está guía fue diseñada para ser usada en el marco de una junta eclesiástica, pero tiene muchas aplicaciones prácticas.
  • No todas las decisiones requieren todo el proceso de discernimiento. El proceso es más útil cuando se trata de un asunto importante, o uno en el que el grupo está dividido.
  • Dios no siempre es terminante sobre todos los temas. En las palabras de Agustín, algunas veces somos libres de “amar a Dios y hacer lo que nos plazca”. El proceso del discernimiento espiritual puede ser paralizante si se basa en la asunción de que Dios siempre nos dará una guía específica.
  • No nos debemos aferrar al proceso. Lo que sigue es un bosquejo cuidadosamente detallado con el fin de guiar a un grupo en las primeras etapas del uso del discernimiento spiritual en el proceso de la toma de decisiones. Al familiarizarse el grupo con él, el proceso se puede realizar de una manera más natural y orgánica.
  • El discernimiento espiritual no es una manera eficiente de tomar decisiones. ¿Pero qué pasaría en nuestras iglesias si los líderes realmente creyeran que discernir la voluntad de Dios es más importante que tomar decisiones por asuntos de conveniencia?
  • El discernimiento espiritual puede utilizarse proactivamente o de manera reactiva. La mayoría de la toma de decisiones es reaccionaria por naturaleza. Se pone un asunto delante de nosotros, y tenemos que decidir cómo responder. ¿Pero qué si los líderes de la iglesia pasan tanto tiempo preguntando a dónde nos conduce Dios como lo hacemos nosotros con las necesidades que ya tenemos delante de nosotros?
  • ¿Qué pasaría en nuestras iglesias si las reuniones de las juntas o de liderazgo comenzaran a verse más como reuniones de oración que de negocios? ¿Qué si la oración fuera el principal trabajo de la junta o equipo de liderazgo en lugar de un punto superficial en la agenda?

El Proceso del Discernimiento Espiritual

1. Explica claramente el (los) asunto(s) que se va(n) a discernir.
2. Identifica cualquier principio rector (para un ejemplo, véase Hechos 1;21.22).
a) ¿Qué principio(s) bíblico(s) está(n) involucrado(s)?
b) ¿Cómo puede(n) impactar nuestra misión?
c) ¿Cuáles valores centrales son relevantes?
d) ¿Qué límites deben ser considerados (requisitos, políticas, etc.)?
3. Presentar las varias opciones que son permitidas por los principios rectores.
4. Someterse a un examen de conciencia (en preparación para el siguiente paso).
a) ¿Estoy viviendo con un pecado no confesado?
i) El pecado no confesado puede obstaculizar nuestra sensibilidad al Espíritu y la habilidad de escuchar del Señor.
ii) La confesión de pecado no es un castigo, sino un medio de gracia, sanidad y liberación.
iii) En algunos casos, la confesión delante de todo el grupo puede no ser apropiada. En tales casos, permítase un medio alternativo de confesión.
b) ¿Tengo una preferencia personal sobre este tema? En algunos casos, este puede ser el paso más importante en el proceso. Las preferencias personales usualmente están ocultas, pero pueden afectar substancialmente nuestra perspectiva y habilidad para escuchar a Dios y a los demás.
i) Una preferencia es cualquier deseo, creencia u opinión que haya conformado mi perspectiva sobre el tema antes del proceso de discernimiento.
ii) Preferencias – aun si soy buenas o son malas – no dan lugar a que Dios dirija de maneras inesperadas o diferentes que luego resulta que son mejores.
iii) Es muy importante que cada uno “ponga sus preferencias sobre la mesa” al presentarlas delante de todo el grupo. En el acto de confesar nuestras preferencias también estamos sometiéndolas a la voluntad de Dios. Hacerlo es una manera de difuminar preferencias y abrir corazones a la dirección de Dios.
5. Involucrarse en una época de escuchar en oración.
a) Es importante no apresurar esta porción, sino dedicar mucho tiempo de orar y escuchar la dirección de Dios.
b) La “temporada” puede ser una porción de una reunión o un período de algunos días o semanas dependiendo de la seriedad del tema o el grado de desacuerdo dentro del grupo.
c) Ustedes pueden decidir orar juntos en un lugar o pueden esparcirse y orar de manera independiente.
d) Siempre recuerden que el poder de la oración se multiplica cuando se combina con el ayuno.
e) Considera algunas de las maneras que Dios puede decidir “hablarte”:
i) El Espíritu puede guiar a alguien a una escritura que le hable claramente sobre el tema.
ii) El Espíritu puede darle a alguien ideas divinas (una “palabra de conocimiento”) o discernimiento espiritual al tema (“Viene de Dios, de Satanás o de la carne?”).
iii) El Espíritu puede confrontar y cambiar las preferencias personales.
iv) El Espíritu puede darte paz o causar desasosiego a tu espíritu con relación a una posible solución.
6. Reportar unos a otros.
a) ¿Cuál es tu experiencia al escuchar?
b) ¿Qué nuevas ideas recibiste?
c) ¿Qué crees que Dios está diciendo sobre el tema?
7. Si permanece más de una opción, o emerge una nueva, considera las varias opciones. Puedes decidir participar en un ejercicio de:
a) Pros y contras.
b) Fruto anticipado
c) Consolación (paz) o desolación (sin paz).
8. Cuando una opción parece tener un fuerte apoyo, es tiempo de evaluar la posición del grupo para decidir. Tres posibilidades:
a) El grupo está listo para hacer la prueba para un acuerdo.
b) Al menos una persona expresa un deseo de más oración o discusión sobre el asunto.
c) El grupo no está listo para proceder bajo las condiciones actuales.
9. Si el grupo está listo, hacer la prueba del acuerdo.
a) A cada miembro del grupo se le pide declarer una de cuatro convicciones:
i) Estoy de acuerdo con la opción mencionada sin duda alguna (el acuerdo).
ii) Tengo dudas pero estoy de acuerdo con la opción mencionada (acuerdo)
iii) Tengo dudas pero no creo que el Señor me permitiría oponerme a la opción mencionada. Por lo tanto, seguiré apoyando al grupo (el acuerdo)
iv) No puedo apoyar la opción mencionada (el acuerdo).
b) La meta es un acuerdo del 100% según se define con (i), (ii), o (iii).
c) Es importante entender que el acuerdo significa que el grupo se va a apoyar como uno solo en el éxito o el fracaso. No se permiten las especulaciones o echar culpas a terceros cuando se llega a un acuerdo.
10. Si el grupo no está de acuerdo, decidir un curso de acción:
a) Repetir todo el proceso.
b) Tomar tiempo para más oración y reflexión antes de reconsiderar.
c) Desechar indefinidamente el asunto.
d) Mientras que le meta es 100% de acuerdo, puede haber una ocasión en la que el grupo decida avanzar con menos del 100% de acuerdo (i. e., uno de los miembros parece apegarse a una preferencia personal mientras que el resto del grupo está unido) pero hacer eso es riesgoso y debilita la fortaleza de la decisión del grupo.
11. Una vez que se toma una decisión, el grupo puede decidir someter la decisión a la prueba final de la paz durante un período de unos días (Colosenses 3:15)
a) Consolación (paz).
b) Desolación (sin paz).
12. Si el resultado es la consolación, la decisión queda sellada.

El libro “Discerniendo Juntos la Voluntad de Dios) por Danny E. Morris y Charles M. Olsen fue instrumento en el desarrollo de esta guía.

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