De Granja Familiar a Campo de Transformación

“Estaba yo revisando la propiedad, el sol brillaba por todos los rincones, se veía maravilloso”, dijo la Pastora Judy McMullen, recordando cómo la propiedad de la familia, de 26 acres (unas 6 hectáreas y media). Era una buena superficie de tierra, y yo dije: “´¡Ah, Acres de Gloria! (en inglés: Glory Acres)´”

La familia McMullen no se dio cuenta cuando compraron aquella tierra, que, años después, la propiedad de su granja sería un lugar para que los varones crecieran más profundamente en su vida espiritual y los guiara por una senda que los llevara a ser ministros.

Después de que Michael McMullen llegó a ser el pastor de la Capilla Martha, de la Iglesia Metodista Libre en Deville, Louisiana, la familia decidió que quería vivir en su propiedad y no en la casa pastoral. Los cuatro miembros de la familia disfrutaban la vida de rancho, y la propiedad de Acres de Gloria les permitía tener cabras y ovejas, y sembrar vegetales. Con paneles solares que les proporcionaban energía y sus propias fuentes de alimentos, todo lo que les hacía falta se podía encontrar en su granja.

“Si no queríamos ir a la tienda de comestibles, no importa que no lo hiciéramos”, dice el Pastor McMullen. Sin embargo, otras circunstancias fueron la causa de que la familia decidiera mudarse lejos de Acres de Gloria y dividiera su tiempo entre la casa pastoral de la Capilla Martha y una casa en Texas más cerca de la familia de Judy.

Nuevo Propósito

Esto hizo que Acres de Gloria se quedara sin residentes, pero en lugar de vender la propiedad, la familia se sintió inspirada por los esfuerzos de la madre del pastor, Cindy Bishop, quien fundó una casa para el Programa de Discipulado en Fort Worth hace casi 20 años. El Pastor McMullen participa activamente en la organización no lucrativa de su madre: “Ministerios Cindy Bishop”, y él sabía que ella quería expandir su alcance para servir a mayor número de personas. Acres de Gloria ahora sirve como casa del Programa de Discipulado para hombres, de Ministerios Cindy Bishop “con la intención de estimular a aquellos que se sienten atraídos por el ministerio de tiempo completo”, de acuerdo a la página web del ministerio.

La mayoría de los residentes han pasado por otra locación de Ministerios Cindy Bishop o el Departamento Correccional antes de llegar a Acres de Gloria, que sirve a varones que deciden profundizar más en su andar espiritual y necesitan trabajar de manera personalizada con un pastor. Los residentes de todas las locaciones de Ministerios Cindy Bishop hornean pan para ser vendido los días lunes, miércoles y viernes en sus comunidades a fin de ayudar con los gastos del ministerio. Los martes y jueves participan en tareas domésticas y en la enseñanza, lo que significa cuatro o cinco clases durante esos días.

Una de las clases se enfoca en enseñarles a respetar a la autoridad (Romanos 13), ya que muchos de ellos provienen de un trasfondo de resistencia a la autoridad. Otra clase ayuda a los varones a comprender la importancia de encontrar su identidad en Cristo. Durante las mañanas tienen tiempo devocional en el que leen en especial el libro de Proverbios y discuten sobre temas con los que están luchando. El programa también incorpora una clase en la que se toma como modelo el ejemplo de Juan Wesley y los primeros Metodistas; la clase enseña a estos hombres a enfrentarse con traumas del pasado y luego siguen adelante. El Pastor McMullen imparte una clase sobre doctrina y fe en la consistencia de las Escrituras con duración de tres horas los sábados. Los residentes también tienen clases que son impartidas por cinco pastores de diferentes denominaciones.

“Les ayuda a comprender que el cuerpo de Cristo es mucho más grande que esta casa en la que ellos están, y les sirve como una manera de incorporarlos en un más grande cuerpo de Cristo y así no se sienten aislados”, nos explica.

Los residentes aprecian mucho la entrega de McMullen porque reconocen que aunque él es un pastor, su ministerio con ellos es por decisión propia y no como parte de su trabajo.

Acres de Gloria permite que los internos vivan sus vidas redimidas. Como el Espíritu Santo tiene el poder de liberar a las almas de la esclavitud del pecado, “ellos necesitan comenzar a vivir bajo la identidad de un cristiano, no en la de un alcohólico, de un adicto o un desposeído”, dice McMullen: “Con frecuencia escucho en las iglesias decir: ´Esta gente, o esos hombres, pero es Carlos, y Santiago, y Guillermo. Ellos tienen nombre … Son personas, sienten el dolor. Tienen las mismas emociones. Se ponen su ropa de la misma manera´”.

Un nuevo Compañerismo

El verano pasado, Ministerios Cindy Bishop se expandió a otra locación en Luisiana, Liddieville, Luisiana, era el templo de una congregación Metodista Libre. La Conferencia de la Costa del Golfo estaba pagando para mantener las instalaciones después que la iglesia se cerró. Los líderes conferenciales no creían que se podría reavivar a la congregación, pero pensaban que perderían dinero si vendían la propiedad.

El Pastor McMullen propuso que las instalaciones se usaran para otro programa de discipulado para varones. Él lo consideraba como una situación de ganar-ganar en la que los Ministerios Cindy Bishop estaría al cargo del mantenimiento del edificio a la vez que surgía una congregación a partir del ministerio que allí se desarrollaría.

“Se ve diferente. Será diferente, pero, eventualmente se convertirá en una situación donde estos hombres tendrán un lugar de adoración, y si el modelo funciona, es algo que podemos expandir a otras iglesias que se están muriendo” dijo.

Visita marthaschapelfmc.com y cindybishopministries para saber más y para apoyar los esfuerzos del ministerio de McMullen.

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