Cuando los Hijos Vienen a Casa

Durante nuestro tiempo de servicio como misioneros, nuestra junta aprobó un viaje para que hijos de misioneros, que se encontraban en universidades, visitaran a sus padres en el campo. Nosotros vivíamos en Mweya, en Burundi sur central cuando nuestro hijo Bill hizo esta visita. Cuando él llegó, colgó su gorra en un gancho en la parte posterior de la puerta trasera, y dijo: “¡Qué bueno es estar en casa!”

Yo le dije: “¡Bill, tú jamás has visto esta casa en tu vida!”

Él respondió: “¡Oh!, Tú ya sabes lo que quiero decir”.

En estos últimos años, la Iglesia Metodista Libre de Norteamérica, tanto de los Estados Unidos como de Canadá, está experimentando algo nuevo: Algunos de nuestros “hijos” de todo el mundo, fruto de segunda y tercera generación de nuestro esfuerzo misionero y crecimiento, vienen a casa. Me explico: En África central—Burundi, Congo y Ruanda—los Metodistas Libres han tenido un crecimiento y expansión asombrosos. Toda el área de miembros Metodistas Libres (miembros, no congregantes), pasa de 430,000. Tristemente, la región ha pasado por cruentas guerras y cambios políticos, que han producido decenas de miles de refugiados de un país a otro, cambiando de aquí para allá, con frecuencia pasando años en campamentos de refugiados.

Un número sustancial de ellos, por medio de los canales de inmigración, se han abierto camino hacia los Estados Unidos. Como los Metodistas Libres son tan numerosos en el área de África central, si los que vienen son protestantes, hay muchas probabilidades de que sean Metodistas Libres o que por lo menos hayan oído de nosotros. Para bien de ellos, muchos realizan un esfuerzo serio de buscar y encontrar una iglesia Metodista Libre (Tenemos unos 40 grupos de estos inmigrantes diseminados por todo Estados Unidos). Según informes de las agencias de refugiados, localmente, otros 5,000 están en el proceso de venir desde África central a los Estados Unidos. Estamos en un contacto estrecho con las agencias locales por si alguien de nuestro pueblo (u otros en la búsqueda de una iglesia) llega con nosotros, los localizaremos y nos aseguraremos de que ellos nos encuentren.

Como respuesta a nuestra situación local en Indianápolis (Iglesia Metodista Libre Juan Wesley), donde tenemos unos 40 inmigrantes africanos en seis familias, y la Iglesia Metodista Libre Aldersgate (a la que también asisten muchos africanos), se ha organizado Ministerios de Inmigrantes Africanos para servir como auxiliares. Este ministerio sirve no solamente en la iglesia local, sino, gracias a la ayuda de dos conferencias y la Junta de Obispos, ahora está llegando a las iglesias del centro de los Estados Unidos que están recibiendo a dichos grupos y pidiendo consejo y ayuda. El Rev. Isaac Bujambi, un pastor y líder de las montañas del este del Congo, es el coordinador.

Como misioneros jubilados, mi esposa Marlene y yo vemos este desarrollo como oportunidades que “nos dejan maravillados” (Marcos 12:11). Ellos nos dan el gozo de aplicar Hebreos 13:2 que habla de dar hospitalidad, y, en nuestro caso, devolver la calurosa bienvenida y el amor que encontramos en África central durante nuestras décadas de servicio allá. Para los Metodistas Libres de los Estados Unidos, en mi opinión, representa una “obligación”, porque ellos son el fruto producido de, en el caso de África central, 80 años de vida misionera y de inversión. En nuestra experiencia familiar, cuando los hijos vienen a casa, les damos la bienvenida. En nuestra iglesia local, la llegada de estas personas ha sido una hermosa experiencia para nosotros y nuestro pueblo (Algunas veces pregunto a los africanos que están en proceso de ser ciudadanos estadounidenses: “¿Se sienten amados aquí?” “¡Oh, sí!” contestan con alegría).

No hay duda de que tienen necesidades. Se sienten inseguros ante una cultura y un idioma nuevo, pero son personas amorosas y que se ganan el amor por ellos, trabajan duro, aprenden el idioma inglés y se adaptan a la vida en los Estados Unidos. Estas personas, nuevas para nosotros están fundando iglesias por todo Estados Unidos, fortaleciendo congregaciones y a otras personas, y en general, siendo una hermosa adición a nuestro movimiento. En nuestra iglesia local. Alguien (un graduado del Departamento de Negocios de la Universidad Hope África) es ayudante del tesorero. Alguien más (un estudiante de preparatoria), trabaja en el sistema de sonido, y uno más (padre de familia), se está preparando para servir como ujier. Y todavía uno más, enseña una clase de escuela dominical en Swahili.

En general, están trayendo algo del sabor de la energía espiritual de la iglesia africana, e inyectándola en las iglesias locales.

Y tú ya lo sabes, cuando la familia llega a casa, es una bendición.

Gerald E. Bates fue un obispo Metodista Libre de 1985 a 1999. También sirvió como misionero en Burundi, rector de la Universidad Hope África, y presidente de la Universidad Spring Arbor. Reside en Indianápolis y asiste a la Iglesia Metodista Libre Juan Wesley.

 

 

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